domingo, 5 de abril de 2015

Bossio destacó el rol que cumple el impuesto a las ganancias para Anses


'De cada 100 pesos que ingresan a la Anses, 20 provienen del Impuesto a las Ganancias', destacó el director del ente



Si se reducen los ingresos, no habrá para la inversión social.

El director de la Anses, DiegoBossio, destacó este miércoles el rol que cumple elimpuesto a las ganancias para la recaudación de fondos destinados a la inversión social que se lleva adelante en distintos sectores del país.


Tras el paro nacional que realizaron el martes diferentes gremios con el fin de reclamar por una modificación en el impuesto a las ganancias, Bossio puso énfasis en el rol social que cumple la implementación de ese tributo y, al mismo tiempo, criticó la medida de fuerza, que limitó que el servicio de colectivos, trenes, subterráneos y vuelos comerciales funcionara en la ciudad de Buenos Aires.


"Hay algunos dirigentes políticos que proponen demagógicamente y de manera oportuna reducir o no pagar el impuesto a las ganancias y, a su vez, proponen un aumento de todos los servicios sociales. Deben decir cómo se pueden hacer esas medidas", manifestó Bossio.


"Si se reducen los ingresos, no se puede contar con fondos para la inversión social. Se trata de un debate que requiere de responsabilidad", agregó.


Para ejemplificar, Bossio comentó que de "cada 100 pesos que ingresan a la Anses, casi 20 provienen del impuesto a las ganancias".


Por otro lado, el funcionario destacó la figura del hijo de la presidenta Cristina Kirchner. "Es de suma importancia tener dentro de nuestro espacio político a un dirigente de la sensibilidad, la capacidad y organización de Máximo Kirchner", comentó.


Bossio destacó que Máximo Kirchner haya desmentido la información publicada en el diario Clarín y la revista brasileña Veja donde se lo acusaba de formar parte de una supuesta triangulación de negocios entre Argentina, Venezuela e Irán.


"Hay un nivel de irresponsabilidad por parte de algunos medios de comunicación que publican cualquier tipo situación que no tiene veracidad ni rigurosidad. Fue oportuno que Máximo, a quien le tengo respeto y una profunda admiración, haya desmentido la información publicada", recalcó Bossio.


"Máximo es lo más parecido a Néstor Kirchner que yo he conocido tanto desde el punto de vista de las ideas como de lo simbólico. Tiene mucho para hacer por la Patria, y ojalá lo pueda hacer poniéndose a consideración del pueblo argentino en el lugar que él crea conveniente", expresó el titular de la Anses. (Redacción El Intransigente)

martes, 31 de marzo de 2015

Expertos advierten que "más urgente e importante que disminuir Ganancias es reducir cargas sociales"


La estructura de impuestos al trabajo en la Argentina es muy regresiva. Pero esto no es por culpa del Impuesto a las Ganancias, como puede pensar mucha gente que antes no estaba alcanzada por este impuesto y ahora lo está, o como lo piensan los sindicalistas que proponen huelgas para quejarse por él




La estructura de impuestos al trabajo en la Argentina es muy regresiva. Pero esto no es por culpa del Impuesto a las Ganancias, como puede pensar mucha gente que antes no estaba alcanzada por este impuesto y ahora lo está, o como lo piensan los sindicalistas que proponen huelgas para quejarse por él.

La regresividad está dada por las cargas sociales. Es decir, los aportes personales y las contribuciones patronales con destino a la seguridad social y los sindicatos.

Para tener una idea concreta de lo que se está hablando es útil mostrar en qué consiste cada uno de estos impuestos.

El Impuesto a las Ganancias se aplica a los asalariados con remuneraciones superiores a los $15 mil mensuales a través de alícuotas muy bajas al comienzo que luego crecen con el nivel de salario.

Al comienzo se paga 9% sobre la porción de salario que supera los $15 mil y luego dicha alícuota va aumentando a 14%, 19%, 23%, 27%, 31% y 35%.

Esta estructura es progresiva, en el sentido que la gente que gana menos de $15 mil no paga el impuesto y quienes ganan por encima pagan alícuotas bajas al principio que aumentan con el nivel de salario.

Las cargas sociales, en cambio, deben ser pagadas por todos los trabajadores,independientemente de su nivel de salario, y con alícuotas fijas y mucho más elevadas que el Impuesto a las Ganancias.

Las cargas sociales con destino a ANSES y PAMI ascienden al 31% del salario, a lo que se debe sumar 9% con destino a la obra social, aproximadamente 3% a la ART y entre 3% y 5% con destino a los sindicatos.

De esta forma, las alícuotas que deben pagar todos los trabajadores para estar "en blanco" ascienden a 45% - 50% del salario.

Sólo el hecho de que las alícuotas de cargas sociales son bastantes más elevadas que el Impuesto a las Ganancias, ya debería ser motivo de profunda reflexión sobre si a la hora de reducir presión impositiva no habría que hacerlo en las cargas sociales antes que el Impuesto a las Ganancias.

Pero si además la aspiración es avanzar hacia un sistema tributario más progresivo, que contribuya una sociedad más igualitaria, definitivamente, lo que hay que revisar son las cargas sociales y no el impuesto a las ganancias.

Desde el oficialismo se señala que sólo el 10% de los ocupados están alcanzados por el Impuesto a las Ganancias. Eso es cierto.

Pero es producto de las cargas sociales. Porque como son tan elevadas, mucho del 90% restante ni siquiera trabaja como asalariado registrado; concretamente, un cuarto de este 90% trabaja como cuentapropista y otro cuarto trabaja como asalariado no registrado o sea, "en negro" .

Cuando uno mira qué nivel de remuneraciones tienen estos trabajadores surge según la EPH del INDEC, o sea, dato oficial que la mayoría gana por debajo de los $4.500, que era el salario mínimo legal hasta el año pasado.

Por eso, más urgente e importante que disminuir el Impuesto a las Ganancias es reducir cargas sociales.

Para ello, lo que hay que hacer es poner un mínimo no imponible a las cargas sociales. Esto es, estipular que los trabajadores empiezan a pagar cargas sociales a partir de un determinado monto, que puede ser el salario mínimo legal ya que es debajo de este umbral que se concentra la informalidad laboral. De esta forma la presión impositiva sobre los que hoy están en la informalidad se reduce a cero (lo que aumenta sustancialmente las posibilidad de instrumentar una política masiva de formalización de estos trabajadores), y para los trabajadores con remuneraciones superiores la presión impositiva sobre el salario también se reduce, pero con progresividad, es decir, con mayor intensidad en los salarios medios y menor intensidad en los salarios más altos.

Esta sería un forma mucho más equitativa y técnicamente prolija de reducir la presión impositiva a los trabajadores con salarios superiores a los $15 mil, que se quejan por el Impuesto a las Ganancias.

Como la reducción no vendría del Impuesto a las Ganancias que es progresivo sino sobre las cargas sociales que son regresivas , el cambio sería una contribución decisiva al fomento de la producción con inclusión social.

Jorge Colina
Economista Jefe del Instituto para el Desarrollo Social Argentino-IDESA

sábado, 28 de marzo de 2015

Advierten que Ganancias no se podrá modificar de golpe

La contadora Lucía Romano explicó que este impuesto al igual que el IVA son con los que más recauda la Nación. "Esto no se puede cambiar de un día par el otro", dijo a Cadena 3.


Gremios preparan un paro general para el próximo martes 31.

La contadora Lucía Romano es especialista en tributos y consideró que el próximo presidente de la República no podrá cambiar "de un día para el otro" las escalas del impuesto a las Ganancias que tributan los trabajadores.

En diálogo con Cadena 3, Romano recordó además que este impuesto fue creado en 1997 como un tributo de emergencia.

"Porque el artículo 75 inciso 2 de nuestra Constitución Nacional señala que el Ejecutivo sólo podrá crear impuestos directos en caso de emergencias".

"Y estamos en emergencia hace 18 años", dijo con ironía Romano.

La contadora también explicó que las primeras cuatro categorías de Ganancias ya no se usan porque la tabla quedó desactualizada.

"La tabla por la cual las personas físicas pagan este tributo, no se actualizan desde hace 15 años y estamos tributando sobre números desfasados", dijo Romano.

Señaló, asimismo, que "falta voluntad política" para modificar "la tablita".
"El artículo 90 del impuesto a las ganancias establece siete escalas", dijo Romano.

Esta escala fue modificada por última vez en el año 2000.

"Tenemos una tabla que no se modifica desde el 2000 y un mínimo no imponible que periódicamente se va actualizando, la última actualización fue en 2013 y actualmente está en 15 mil pesos".

"Pero el que paga 15.001 ya entra en el quinto escalón y paga 18.300 pesos anuales, es decir 1500 pesos por mes".

"Esa es una de las razones por las que muchos trabajadores no quieren hacer horas extras porque se pasan de esos 15 mil pesos".

Romano también señaló que en paritarias los trabajadores quieren pedir "46 por ciento de aumento para cubrir lo que pagan por Ganancias".

"Ganancias al igual que el IVA son impuestos que recaudan muchísimo pero obviamente se tiene que poder solucionar. Pero no es de un día para el otro, pero sí en un plan escalonado y coordinado", explicó.

jueves, 26 de marzo de 2015

La Argentina mantiene la mayor presión tributaria de su historia



El peso de los impuestos en la economía se ubica en el segundo lugar de la región, por debajo de Brasil. Ganancias se duplicó en los últimos cuatro años








Nadín Argañaraz, presidente de IARAF, analizó en InfobaeTV con Luis Novaresio el mercado de trabajo y la política impositiva


Nadín Argañaraz, presidente de IARAF, analizó en InfobaeTV con Luis Novaresio el mercado de trabajo y la política impositiva

En 2013, el país tuvo un nivel de presión tributaria de 31,2%, cuatro puntos por debajo del 35,7% de Brasil y por encima del resto de los países de América latina, según precisó un informe de la Cepal.

Se trata de los valores en materia impositiva más altos de la historia De acuerdo a este organismo dependiente de las Naciones Unidas, el año pasado la Argentina estaba ubicado en el primer lugar. Lejos de representar una mejoría real, la merma se debe a que se modificó en 2013 la base de cálculo del PBI en 2013. De mantenerse la misma medición que regía hasta el año pasado - y que corría desde 1993-, el nivel de presión tributaria hubiera trepado hasta el 40,1 por ciento, publicó hoy el diario La Nación.

Como es habitual desde la intervención del Indec, las estadísticas chocan con el discurso oficial. El 12 de marzo, la presidente Cristina Kirchner aseguró que el peso de los impuestos está "por debajo del nivel promedio de los países desarrollados", que se nuclean en la OCDE. Lo cierto es que los niveles de presión tributaria están apenas 3 puntos por debajo de esas naciones, con el 34,1 por ciento, y con una contraprestación de servicios públicos inferior en materia educativa, sanitaria e infraestructura.

El estudio de la Cepal concluye que América Latina, a diferencia de la OCDE, sostiene un perfil impositivo regresivo por el impacto de las exacciones indirectas, como el IVA, que aplican sin distinción a todo el público. Es decir, alcanza a todos, independientemente si el afectado vive en un asentamiento precario o en un barrio cerrado y exclusivo.

DESDE 1990, LA PRESIÓN TRIBUTARIA PASÓ DEL 12,4% A 31,2% EN 2013, SEGÚN LA NUEVO INDICADOR DEL PBI


Entre los segmentos que más perciben el incremento de los impuestos son las clases medias, a raíz del peso creciente del Impuesto a las Ganancias. A través de este mecanismo, desde 2010, la AFIP pasó de recaudar el 1,32% al 2,59% en 2014. Aumentó el doble en dicho período. El incremento se explica en parte porque desde 2013 no se actualiza la alícuota y el mínimo salarial para percibir el tributo.El Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf) calculó que los trabajadores en relación de dependencia sufren "una presión tributaria total muy superior al 50% de sus ingresos", si se consideran otros gravámenes directos, como bienes personales, el inmobiliario, y patentes. Y estimó que este año, con un nivel de inflación de 30 por ciento, un asalariado que paga Ganancias deberá obtener un aumento de hasta el 46% en su sueldo para no perder poder adquisitivo.




Aguinaldo petrolero y el Impuesto a las Ganancias





Mario Pilatti, economista candidato a diputado por el MPN, opina sobre la propuesta de Nanci Parrilli.

Privatizar fondos públicos provinciales mientras se es condescendiente con la desprolija apropiación de ingresos de los trabajadores a través de un Impuesto a las Ganancias cada vez más injusto, revela una dualidad que no tiene otra explicación que la sumisión política a intereses que están fuera de la Provincia del Neuquén.

La Diputada Nacional Nanci Parrilli, aspirante a una banca en la Legislatura de la Provincia del Neuquén, propone que parte de los fondos públicos provinciales, sean transferidos sin más a los bolsillos privados. Si bien no hay precisiones acerca de quiénes serían los receptores y mucho menos como se determinaría tal calidad (¿neuquinos nativos?, ¿o con tantos años de residencia?, ¿ocupados?, ¿desocupados?, ¿pobres?, ¿ricos?, ¿todos?….) esta idea ya recibió el pomposo nombre de “aguinaldo petrolero”.

Llama la atención que la propuesta provenga de una Diputada Nacional que tiene en la actualidad la oportunidad de efectuar un aporte mucho más sólido, ayudando a moderar el desquicio en que el estado nacional ha convertido el impuesto a las ganancias.

La discusión actual sobre el impuesto a las ganancias es muy pobre, ya que se centra en los mínimos no imponibles e ignora el hecho de que un trabajador de ingresos medios paga en Argentina la misma tasa de impuesto que una empresa multinacional, o que a consecuencia de los parches de los últimos años conviven en un mismo ámbito laboral personas que pagan cantidades importantes y otros que no pagan nada, mientras perciben los mismos niveles salariales.

A la Cámara de Diputados corresponde exclusivamente la iniciativa para legislar sobre impuestos (artículo 52º de la Constitución Nacional). Es decir que la Diputada se encuentra en el lugar preciso y en el momento preciso para efectuar un aporte sustancial. Claro que en este caso se trata de fondos nacionales, y en esta materia no encuentra que haya margen de acción. Ha sido parte en los últimos años de una inaceptable delegación de facultades del Congreso para que el Poder Ejecutivo Nacional modifique a su gusto, y por decreto, la normativa tributaria.

Las ínfulas legislativas, afectando recursos públicos, se las reserva para el futuro accionar en el ámbito provincial, descartando la posibilidad de que en Neuquén ejerza el gobierno su propia fuerza política, de manera de liberarse finalmente de la actual sumisión a una estructura que tiene un claro centro de Buenos Aires.

Pero ocurre además que la propuesta es de cuño absolutamente liberal: el estado provincial, que es el dueño de los recursos del subsuelo, debe dejar en manos privadas la asignación de una parte de la renta de los hidrocarburos que legalmente le pertenece, renunciando a su papel imprescindible de conductor de un proceso renovado de desarrollo.

Es una profesión de fe neoliberal, una profunda convicción respecto de la incapacidad del sector público de conducir el proceso de desarrollo. Es más escuela privada y menos escuela pública, es más seguridad privada y menos seguridad pública, y así. El mismo tipo de valoraciones que condujeron a la privatización de YPF y de los ferrocarriles, políticas actualmente en revisión. Es achicar el gasto público para aumentar el gasto privado, ignorando los desafíos en materia de servicios públicos e infraestructura necesarios para hacer factible un proceso de desarrollo armónico.

De allí que la propuesta de la actual Diputada Nacional haya originado críticas dentro de las propias filas del kirchnerismo: se trata de una visión noventista, en contradicción flagrante con los propios principios justicialistas.

Mario A. Pilatti

Candidato a Diputado Provincial por el Movimiento Popular Neuquino

Kicillof relativizó el Impuesto a las Ganancias: "Es un porcentaje mínimo"


El ministro de Economía rechazó a quienes lo califican como un "impuesto al salario" y aseguró: "Esa discusión ya fue. Es un porcentaje mínimo, es el primer decil el que lo paga".






El ministro de Economía, Axel Kicillof, se refirió hoy al cobro del Impuesto a las Ganancias y consideró que se trata de un gravamen progresivo, ya que "es un porcentaje mínimo" de trabajadores el que lo paga, y rechazó los reclamos por su eliminación.

"El Impuesto a las Ganancias es un impuesto que hay que defender porque es progresivo.Aunque haya algunos que lo atacan, que dicen que es un impuesto al salario, creo que esa discusión ya fue", sostuvo Kicillof en declaraciones a radio Metro y argumentó que "es un porcentaje mínimo, es el primer decil el que lo paga".

En ese sentido, se preguntó "si ese 8 por ciento está discutiendo un problema de alícuota o el impuesto entero", y aclaró que no considera necesario eliminarlo ni modificar el Mínimo no Imponible. "Si la cuestión es la tasa y la escala del impuesto, bueno, se escucharán propuestas y veremos, porque no es el Poder Ejecutivo el que tiene en su potestad modificarlo por decreto, es una discusión parlamentaria", explicó, en referencia al paro del próximo 31 de marzo convocado por gremios opositores.

Para el ministro, "se ha armado una especie de fetiche con el Impuesto a las Ganancias". "De los trabajadores registrados los que pagan impuesto son únicamente el 11% que más ganan; si se suma a los no registrados, el valor baja a 8 por ciento, ese 8 por ciento que más gana obviamente puede discutir si quisiera pagar nada o pagar menos, o no le gustan las escalas", destacó.

"Puede ser una preocupación pero los impuestos tienen una razón de ser, que es mantener el funcionamiento del Estado", justificó el funcionario, y agregó que "los que ven en esto la necesidad de hacer un paro están en ese 8% que más gana". "No es ni bueno ni malo pero no parece un reclamo universal de los trabajadores, es un problema de un subconjunto pequeño, menos del 10 por ciento de los argentinos; todas las discusiones son legitimas, simplemente lo quiero poner en su lugar al tema", señaló.

Acuerdo Citibank - buitres

Por otra parte, se refirió al acuerdo del Citibank con los fondos buitre, dijo que "hay un conflicto con el Citibank absolutamente buscado por ellos mismos" y subrayó: "Nosotros cuestionamos al Citibank porque para no tener problemas con Griesa o por alguna extorsión de los fondos buitredecide desistir de su apelación y dejar en la calle a los bonistas que confiaron en el Citibank, no los defiende más y hace un acuerdo con los fondos buitre que lo hacen para ver si pueden cobrar una barbaridad".

Al respecto, dijo que "lo que hace el Estado argentino es pedir a todas las entidades que regulan el accionar del Citibank que evalúen si esa actitud del Citibank es legal o ilegal en Argentina, porque el Citibank tiene una sucursal acá y se tiene que atener a las leyes argentinas; tampoco es cuestión de que una sucursal de un banco extranjero haga lo que quiera".

Inflación y pobreza

Consultado sobre las cifras de inflación, el ministro aseguró que "hubo una desaceleración muy fuerte" de los precios, y observó que "incluso el índice Congreso pasó de 6% a 1,48%". "Para mí, metodológicamente ese índice no existe, pero así y todo tuvieron que reconocer una desaceleración de 25%, es una desaceleración muy fuerte, sobre todo cuando mucha gente decía que había una espiral hiperinflacionaria", indicó.

"También hablaban de estanflación y la recesión tampoco se produjo, otra falla de diagnóstico y de pronóstico. Son declaraciones de algunos que se dicen consultores pero son de partidos políticos; nosotros trabajamos para eso, tomamos medidas y hoy tenemos un índice de precios que se ha reducido sustancialmente", agregó.

Por último, Kicillof aseguró que "es mentira" el crecimiento de la pobreza que alega la oposición, y dijo que a los candidatos les "falta franqueza" para decir qué piensan hacer con el país. "Es muy difícil decir que la pobreza ha crecido enormemente, para hacer una medición hay que tomar canastas a lo largo y a lo ancho del país; la oposición mide los precios como se le canta y dice 'hoy hay 300 pobres más', eso es mentira", sostuvo.

En ese contexto, señaló que el Gobierno hizo "un gran gasto social, que para nosotros es inversión y además tiene un efecto económico", y agregó que "en la oposición hay falta de franqueza; siento mucho olor a nostalgia de los 90', hay muchos de esos economistas que en los 90' estaban aplaudiendo de pie; si ellos creen que incluir jubilados, la asignación universal y el plan Progresar es gasto social y hay que eliminarlo, que lo digan; porque eso es lo que se necesita, saber qué piensan hacer con el país".

martes, 24 de marzo de 2015

Empresarios piden que se actualice Ganancias antes de discutir las paritarias







Empresarios mercantiles e industriales se encuentran “preocupados” por la alta conflictividad que generará en el ámbito laboral la ausencia de actualización del mínimo no imponible del Impuesto a las Ganancias, afecte directamente o no a los trabajadores bajo su órbita. Y si bien no existe un pedido formal hacia el Gobierno, hombres de negocios prometen poner el tema en una mesa de negociaciones con el objetivo de aliviar el reclamo gremial en las paritarias.

Sucede que al ámbito a donde se trasladará el debate para empardar la pérdida del poder adquisitivo de los empleados se hará presente también el efecto de Ganancias. Allí los sindicatos buscarán que los empresarios absorban la pérdida de puntos en el acuerdo paritario que generará el impuesto que alcanzará a los empleados que tenían en 2013 salarios por encima de los $15.000 y aquellos que superen esa marca desde este año.

“En estos días hablé con el secretario general del gremio de nuestro sector y me comentó que la negociación tendrá como eje central a las Ganancias porque no van a aceptar perder el poder adquisitivo por un impuesto”, confesó a BAE Negocios un jefe empresario.

Pero el mismo representante sectorial alertó que el debate por Ganancias tendrá un doble efecto: salarial y político. Sucede que “varios gremios pedirán incrementos muy elevados porque sus trabajadores están alcanzados por el impuesto”, pero otros sindicatos “ya nos informaron que se sumarán a los mismos pedidos a pesar de que sus ingresos no son afectados por Ganancias”.

“Me dijeron que será una postura política porque en medio de un año electoral no pueden quedarse muy detrás de otros pedidos. Esa situación nos va a poner contra las cuerdas porque estamos en un año en donde el crecimiento de las ventas no será considerable para absorber semejante reclamo salarial”, advirtió el empresario consultado.

Los empresarios aceptaron que la pauta salarial no podrá ser sensiblemente reducida, como pretendían de antemano. Admitieron que volverá a rondar los 30 puntos porcentuales, a la baja por el efecto inflacionario, cuya alta sostenida de los últimos años fue controlada, según las mediciones tanto del Indec como de consultoras privadas.

Por este motivo, los dueños de empresas y comercios pretenden que el Gobierno avance en la resolución de esta problemática antes del inicio de las negociaciones salariales más gruesas, como Comercio, que durante la semana próxima comenzará a tener contactos formales entre empresarios y gremialistas.

“Es un impuesto que distorsiona la negociación paritaria. Tanto para los sectores que tienen trabajadores afectados como para los otros que no nos pasa esto pero que vamos a tener que estar en esta discusión sin tener la capacidad económica de absorber un aumento por encima del 30%”, enfatizó otro empresario consultado.

Entre los industriales de la UIA existe un amplio consenso sobre lo necesario que es un eventual anuncio del Gobierno de aumento del mínimo no imponible. La central fabril no tendrá un posicionamiento como sector para evitar una confrontación con la administración central, varios de los integrantes de esa mesa chica plantearon públicamente ese posicionamiento.

Representantes industriales evitaron tocar ese tema en el encuentro que mantuvieron con los gremios transportistas, los más afectados por Ganancias. Pero su preocupación, además de los salarios, está en la competitividad: saben que el aumento “descontrolado” de los salarios generará mayores costos logísticos que impactarán en la industria.

Los aumentos deberían ser 16% más altos para que la pauta real del 30% se cumpla

Un informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf) señaló que las paritarias de este año deberían ser del 46% para que el 30% de un eventual acuerdo se haga efectivo en los bolsillos de los trabajadores. Sucede que el 16% restante estaría afectado por el Impuesto a las Ganancias.

“La falta de actualización de los parámetros (Impuesto a las Ganancias) provocará que todos los trabajadores alcanzados vean resignar hasta un 36% del incremento negociado y en consecuencia el aumento real de bolsillo se ubicará en torno al 20%, lejos del 30% teóricamente obtenido, con el agravante de que la pérdida será mayor para los sueldos más bajos, dentro de los alcanzados por el impuesto”, destacó el informe.

Bajo el título “Paritarias e Impuesto a las Ganancias: el efecto de no modificar los parámetros para los empleados alcanzados por el tributo”, el Iaraf señaló que quienes tenían una remuneración mensual bruta menor o igual a $15.000 hasta agosto de 2013 han quedado desde ese momento excluidos del impuesto, cualquiera haya sido el aumento posterior de sus ingresos.

Por el contrario, quienes percibían ingresos superiores a esa cifra han quedado presos de la falta de actualización de mínimos y, fundamentalmente, tramos de escala, lo que ha provocado que o no se paga el impuesto o se tribute al menos un 20% del ingreso neto (en el caso de que dicha situación se mantenga para el año 2015).

“En esta última situación se encuentran aproximadamente 1,1 millones de empleados en relación de dependencia y también la totalidad de los trabajadores independientes que no se pueden adherir al monotributo, los que suman 0,8 millones de contribuyentes”, señala.

“El deterioro que se produciría en el salario real de estos trabajadores, de materializarse un nuevo año sin cambios en los parámetros de cálculo (la última modificación en los mínimos data del año 2013, en tanto los tramos de escala permanecen congelados desde el año 2000), impulsa el pedido de mayores incrementos nominales para compensar el probable efecto de la superior presión tributaria del Impuesto a las Ganancias”, alertó en el informe el Iaraf.