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lunes, 4 de mayo de 2015

Tributaristas afirmaron que los cambios en Ganancias no van al fondo del problema



El titular de la AFIP, Ricardo Echegaray, dijo que mañana se informará la resolución por la que se implementará el cambio de las deducciones especiales. Contrapunto con Economía.








"Hasta ahora todas las medidas que hemos tomado han sido para adelante, nunca fue con efecto retroactivo, porque si no lo que ya fue recaudado tendría que entrar en un proceso de devolución", añadió Echegaray. Sin embargo, una fuente autorizada de Economía dijo a Infobae que los cambios regirán con efecto retroactivo al 1 de enero último.

"Si bien el anuncio original permitía presuponer que se avanzaba hacia una modificación de las escalas del impuesto, o de los tramos de ingreso a los cuales se aplican las diferentes alícuotas (lo que implicaba un primer paso hacia la solución de las distorsiones acumuladas), las últimas declaraciones que hacen referencia a que los cambios van a ser instrumentados mediante resolución general y no modificación de la ley, y que se instrumentarán a partir de un aumento diferencial de deducciones permite intuir que no nos encontramos frente una solución de fondo, y por consiguiente permanecerán inconsistencias como las que existen en la actualidad", dijo el experto Nadín Argañaraz.

NADÍN ARGAÑARAZ: "LOS CAMBIOS POR RESOLUCIÓN GENERAL NO IMPLICAN MODIFICACIONES SUSTANCIALES"


El contador tributarista César Litvin dijo a InfobaeTV que "sin conocer la norma, la primera reflexión es que toda noticia que baje el impuesto a los asalariados subiendo el mínimo no imponible es buena, pero habría que ver cuánto va a durar y si tiene previsto actualización automática, porque si hay acuerdos de suba en paritarias, se volverá a la situación anterior".

César Litvin, tributarista, dijo a InfobaeTV: "si hay acuerdos en paritarias se volverá a la situación anterior"


Mientras que el tributarista Santiago Sáenz Valiente opinó en InfobaeTV que "este fue un anuncio a las apuradas, motivado en las amenazas de otro paro sindical y no se comprende el fondo de lo que se va a resolver con las nuevas tablas de menores impuestos para aquellos que ganan hasta 25.000 pesos".

"Acá lo que hay que resolver es el tema de fondo, porque se trata de un salvataje transitorio, porque lo que se requiere revisar las distorsiones que tiene el sistema tributario actual, porque no se incluye a los trabajadores independientes", destacó Sáenz Valiente.

Santiago Sáenz Valiente, tributarista, en InfobaeTV: "Esta es una medida a las apuradas"


En esa línea, la tributarista Teresa Gómez consideró en diálogo con InfobaeTV que "el cambio no está en la línea de lo esperado, porque se continúa actuando espasmódicamente. La variación de la escala de progresión no tiene sentido, porque lo que se está reclamando es un aumento del mínimo no imponible".

EL CONSENSO DE LOS TRIBUTARISTAS ESPERABA LA SUBA DEL MÍNIMO NO IMPONIBLE Y EL AJUSTE AUTOMÁTICO


Por otra parte, la contadora indicó que "los números que anunció el ministro no se corresponden con la realidad, excepto que tenga un problema con la calculadora, porque dijo de una mejora del 5% para los sueldos de $20.000, cuando es de $661, es decir de poco más de tres por ciento".

Teresa Gómez, tributarista, en InfobaeTV: "los números que anticipó el ministro Kicillof no cierran, excepto que tenga mal la calculadora"


Nadín Argañaraz apuntó en un breve análisis tras la conferencia de prensa de Axel Kicillof que "hasta que no se conozcan las disposiciones a través de las cuales se instrumente la medida anunciada no se podrá estimar el real alcance de la misma en el sentido de si evitará un nuevo incremento en la presión tributaria como consecuencia de la falta de ajuste de los parámetros de cálculo del impuesto en línea con la inflación y el incremento nominal de salarios".

"Desde ya que todos los trabajadores dependientes e independientes que queden fuera de los rangos enunciados verán cómo su obligación tributaria para el 2015 se incrementa en un porcentaje muy superior al aumento nominal de sus ingresos (y en consecuencia sufrirán un deterioro de los mismos en términos reales), resta saber cuál será la situación definitiva de los trabajadores comprendidos en el anuncio".

viernes, 24 de abril de 2015

Ganancias: otra sentencia por constitucionalidad del impuesto a la cuarta categoría


El fundamento medular del fallo reside en que, siguiendo la jurisprudencia del máximo tribunal de Justicia de la Nación, el amparo no constituye la vía adecuada para discutir la constitucionalidad de las leyes y reglamentos a menos que la violación de derechos y garantías sea palmaria




La Cámara Federal de Apelaciones de Mar del Plata confirmó la sentencia de primera instancia que rechazó una acción de amparo interpuesta por un trabajador en relación de dependencia, mediante la cual cuestionaba la constitucionalidad del Impuesto a las Ganancias de cuarta categoría y la supuesta falta de adecuación del mínimo no imponible.

El fundamento medular del fallo reside en que, siguiendo la jurisprudencia del máximo tribunal de Justicia de la Nación, el amparo no constituye la vía adecuada para discutir la constitucionalidad de las leyes y reglamentos a menos que la violación de derechos y garantías sea palmaria. En esa inteligencia, consideró que tal circunstancia no se configuraba en autos, y resolvió confirmar la sentencia de grado que rechazó la acción de amparo promovida.

Asimismo, el fallo hizo expresa mención al precedente de la propia Cámara Federal dictado en autos “Arias, Carlos Alberto c/ AFIP y otro s/ Amparo” en el cual se dejó sentado que -respecto del mínimo no imponible- “corresponde su actualización, aumento, su corrección o no a las autoridades políticas exclusivamente resultando ajeno a tal decisión el Poder Judicial de la Nación, pues se trata de un aspecto económico financiero que corresponde su análisis a las autoridades pertinentes ya que entra en el ámbito de reserva de los poderes políticos, en este caso una decisión económica”.

Con acierto agregó la Cámara en aquél caso que la cuestión es política no solo porque versa sobre temas privativos del Congreso y del Poder Ejecutivo, sino también tiene naturaleza política porque refieren a juicios de sustancia política y no jurídica. Dejó en claro el tribunal de alzada que “la judialización de la política, en este caso económica, implica en cierto modo reducir el espacio de toma de decisiones del Poder Ejecutivo y Legislativo”.

Más empleados y jubilados tendrán que declarar por Ganancias






Este año, más empleados y jubilados están obligados a presentar la declaración jurada anual del Impuesto a las Ganancias. Todos los que hayan percibido sueldos y jubilaciones brutas que en promedio hayan superado $11.000 mensuales, tendrán que cumplir con la presentación por Internet del formulario 711, antes del 30 de junio.

El sistema simplificado funciona desde la propia página Web de la AFIP, sin embargo hasta hoy no se encuentra subido al sitio. A pesar que hay tiempo todavía para efectuar la presentación, si de la liquidación surge saldo a pagar, el importe debería haberse ingresado, sin intereses, hasta el día 20 de abril pasado. El hecho de pagarse fuera de término obligará al ingreso de intereses resarcitorios.

El valor de $144.000 referido a los ingresos anuales brutos que se toman de tope, no se actualiza desde 2008. Esto produce que cada año se incorporen más trabajadores obligados a cumplir con esta carga administrativa. Dentro de los ingresos se computan los sueldos, todos los adicionales percibidos, el aguinaldo, y los conceptos no remunerativos.

Incluso quedan obligados a realizar la presentación los trabajadores que no pagaron Ganancias, por no haber superado el límite de sueldos brutos de $15.000 durante los ocho primeros meses del 2013, pareciendo extraño tener que presentar una declaración jurada de un impuesto que no haya que pagar.

Para confeccionar el formulario, los empleados tienen que solicitar en las oficinas de Recursos Humanos de las empresas el formulario 649, que sirve de base para obtener los datos que se vuelcan en la declaración jurada.

Puede darse el caso de un empleado que por haber superado el tope de $15.000, en los ocho meses del 2013, sufría retenciones de la cuarta categoría, y ahora, al jubilarse percibiendo la mitad de lo que cobraba en la situación activa, siga teniendo retenciones del Impuesto a las Ganancias.

La presentación de la declaración jurada puede dar tres resultados:


1) Cero. El empleador retuvo todo el impuesto del 2014 de manera correcta y el empleado no agrega deducciones ni percepciones.

2) Saldo a favor de la AFIP, por errores cometidos por los agentes de retención durante el año 2014, lo que obligaría al empleado a inscribirse formalmente en el Impuesto a las Ganancias, presentar la declaración jurada anual utilizando otro programa (no simplificado) y abonar con intereses el saldo adeudado del tributo atrasado.

3) Saldo a favor del empleado, porque omitió presentar al empleador algún gasto habilitado a deducir en por la ley de Ganancias o las percepciones sufridas del impuesto por viajes o compras al exterior y adquisición de dólares. También en estos casos, la presentación tendrá que realizarse utilizando el programa unificado, realizando previamente la inscripción en el Impuesto a las Ganancias.

Al programa aplicativo simplificado se accede, con el número de CUIL y la Clave Fiscal, desde la página de la AFIP, dentro del sitio denominado “Mis Aplicaciones Web”. Para aquellos empleados que hayan tramitado la Clave Fiscal oportunamente y no la recuerden, podrán activarla nuevamente usando dos mecanismos nuevos que fueron aprobados:

1) Concurriendo a una dependencia de la AFIP y apoyando en dedo en una terminar instalada generar la nueva clave. Este procedimiento es sólo para los que en su momento registraron la huella dactilar en la AFIP.

2) A través del Home Banking, provisto por la entidad bancaria personal.

martes, 14 de abril de 2015

Corte: ciertas inversiones en el exterior no tributan hasta la distribución del resultado






Según un fallo de la Corte Suprema de Justicia, una empresa argentina que invierte en el exterior a través de una sociedad extranjera, de la que posee el 100% de las acciones, no debe pagar Impuesto a las Ganancias por las rentas del exterior mientras la sociedad extranjera no distribuya dividendos hacia la Argentina. De esta manera, la sentencia estaría aceptando un mecanismo de diferimiento del tributo para inversiones en el exterior.

En el caso de Maltería Pampa SA, empresa argentina que poseía el 100% de las acciones de la firma uruguaya Maltería Uruguay SA, la Corte indicó que los accionistas residentes en el país han de imputar en sus respectivas declaraciones juradas los resultados obtenidos por sociedades por acciones residentes fuera de él y no ubicadas en países de baja o nula tributación, únicamente cuando existan dividendos y ellos les hayan sido puestos a su disposición, dijo Vivian Monti, de KPMG, a El Cronista.

En el caso concreto, como la sociedad por acciones del exterior no ha había puesto dividendos a disposición de Maltería Pampa SA, no podía imputarse a ésta resultado alguno proveniente aquella. Y eso, independientemente de que la sociedad del exterior tuviera un solo accionista, es decir perteneciera 100% a Maltería Pampa, añadió Monti.

"La AFIP había determinado Impuesto a las Ganancias a Maltería Pampa SA, tras pretender atribuir a la sociedad uruguaya el carácter de un establecimiento estable o permanente de la sociedad argentina, de manera de poder atribuirle a ésta los resultados impositivos obtenidos en el exterior, aun cuando no hubiera existido distribución de dividendos" hacia la Argentina, indicó Santiago L. Montezanti, del estudio Beccar Varela, quien agregó que, "mediante este razonamiento, el fisco declaró gravados en cabeza de Maltería Pampa S.A. las ganancias obtenidas por su controlada uruguaya, con prescindencia de la distribución de tales utilidades al accionista argentino".

La postura de la AFIP se fundó en que el concepto de "establecimiento estable" requiere una organización en forma de empresa, con estructura orgánica e intención de continuidad y que tales notas son independientes de la forma jurídica adoptada. Dada la titularidad del 100% del capital accionario de Maltería Uruguay S.A. por parte de Maltería Pampa S.A., AFIP concluyó aquélla era un mero "establecimiento estable" instalado en el exterior de la empresa argentina, agregó Montezanti.

Pero la Corte afirma la Ley de Impuesto a las Ganancias distingue a las sociedades por acciones de los establecimientos estables, aplicando a unas y otros reglas diametralmente opuestas, por lo que la asimilación conceptual pretendida por AFIP resulta inaceptable.

Del análisis de las normas para sociedades por acciones residentes fuera del país, resulta que sus accionistas residentes en Argentina deben imputar las ganancias obtenidas por aquéllasúnicamente cuando existan dividendos y ellos hayan sido puestos a disposición, por lo que la Corte concluye que, dado que Maltería Uruguay S.A. no había distribuido dividendos a Maltería Pampa S.A., no puede imputarse a esta última resultados provenientes de aquélla.

"Esta sentencia de la Corte confirma la legalidad del denominado "diferimiento fiscal" o tax deferral en el ámbito de nuestra Ley de Impuesto a las Ganancias. Aunque en rigor, a la luz de esta sentencia de la Corte, correspondería decir que se trata de diversas reglas de imputación de resultados que el legislador argentino ha dispuesto en función del diferente tipo y naturaleza del ente o sociedad involucrados", concluyó Montezanti.

En forma simétrica, el máximo tribunal recuerda que los resultados negativos experimentados por sociedades del exterior sólo serán computables por el residente en el país al momento de la enajenación de las acciones, no encontrándose habilitado el accionista local para computar en su declaración jurada el eventual quebranto de aquélla, comentó Monti.

domingo, 5 de abril de 2015

Cinco preguntas y respuestas para entender el impuesto a las Ganancias


Los sindicatos reclaman su modificación pero desde el Gobierno relativizan su alcance. A quiénes abarca realmente.

El paro general impulsado por los diferentes sindicatos tiene un reclamo en común: el impuesto a las Ganancias. Discutido por los trabajadores que lo pagan y con la promesa de la oposición de modificarlo si llegan al poder, es uno de los temas que despierta más críticas desde los gremios. A continuación, cinco preguntas y respuestas sobre el impuesto.

¿Cuánto recauda el Estado por Impuesto a las Ganancias?
Es el tercer impuesto más importante en cuanto a volumen de ingresos al Estado, detrás del IVA y los impuestos sobre la nómina salarial (aportes y contribuciones patronales. En febrero de 2015, la AFIP recaudó $ 25.165 millones por el Impuesto a las Ganancias, con un crecimiento del 39,7% frente a 2014. Representó el 23,7% del total recaudado.

La retrospectiva de los últimos años también permite ver cómo el peso de Ganancias se incrementó a la par de la inflación. De acuerdo con datos del Ministerio de Economía, en 2006 se recaudaron $ 9.930 millones por Ganancias a personas físicas, mientras que en 2014 ese monto ascendió a los $ 111.220 millones. Representa el 2,59% del PBI.



¿Quiénes pagan Ganancias?
“No existe obligación de ingresar el impuesto a las ganancias en la medida que el trabajador tenga una remuneración bruta mensual que no supere los $ 15.000, para lo cual se toman los sueldos de enero a agosto de 2013”, explica Gastón Vidal Quera, socio del estudio Lisicky Litvin. Según el Gobierno, apenas el 11% de los asalariados en blanco están comprendidos en este impuesto. “En Argentina tenemos más o menos 11 millones de trabajadores, de los cuales pagan impuesto a las Ganancias sólo 1,029 millones”, planteó el ministro de Economía Axel Kicillof.

¿Cuál es el reclamo por el mínimo no imponible?
El 27 de agosto de 2013 fue la última vez en que el Gobierno modificó el mínimo no imponible del Impuesto a las Ganancias, es decir, el piso de ingresos partir del cual los contribuyentes deben pagar este tributo. Actualmente, ese monto es de $ 15.000 brutos mensuales, con tres escalas distintas según el nivel de ingresos. Uno de los reclamos de los gremios es la actualización de ese Mínimo No Imponible, como consecuencia de la inflación, que en 2014 rondó el 38%.

¿El problema de las alícuotas?
Uno de los reclamos más insistentes es el ajusto de la escala de alícuotas, es decir, la tabla de porcentajes progresivos que cada contribuyente debe pagar por Ganancias de acuerdo con su renta neta. Actualmente, van del 9% al 35%, aunque la tabla se mantiene sin cambios desde 2000, situación que se vio distorsionada por el alto índice de inflación del país en la última década.

¿Es viable “eliminar Ganancias”?
Los candidatos presidenciales, en plena campaña, suelen tentarse con promesas sobre la eliminación de este impuesto en caso de llegar al gobierno. Sin embargo, resulta difícil de implementar, dado el peso que, como se observó anteriormente, tiene este impuesto en el financiamiento del estado. “En rigor de verdad se está necesitando una reforma integral, no cambios parciales que generen inequidades en casos concretos con pocas diferencias de salarios. La utilización de un mecanismo de actualización automático de las deducciones puede ser un camino en vías de una solución para un gravamen que genera tanta conflictividad”, completa Vidal Quera.

martes, 31 de marzo de 2015

Expertos advierten que "más urgente e importante que disminuir Ganancias es reducir cargas sociales"


La estructura de impuestos al trabajo en la Argentina es muy regresiva. Pero esto no es por culpa del Impuesto a las Ganancias, como puede pensar mucha gente que antes no estaba alcanzada por este impuesto y ahora lo está, o como lo piensan los sindicalistas que proponen huelgas para quejarse por él




La estructura de impuestos al trabajo en la Argentina es muy regresiva. Pero esto no es por culpa del Impuesto a las Ganancias, como puede pensar mucha gente que antes no estaba alcanzada por este impuesto y ahora lo está, o como lo piensan los sindicalistas que proponen huelgas para quejarse por él.

La regresividad está dada por las cargas sociales. Es decir, los aportes personales y las contribuciones patronales con destino a la seguridad social y los sindicatos.

Para tener una idea concreta de lo que se está hablando es útil mostrar en qué consiste cada uno de estos impuestos.

El Impuesto a las Ganancias se aplica a los asalariados con remuneraciones superiores a los $15 mil mensuales a través de alícuotas muy bajas al comienzo que luego crecen con el nivel de salario.

Al comienzo se paga 9% sobre la porción de salario que supera los $15 mil y luego dicha alícuota va aumentando a 14%, 19%, 23%, 27%, 31% y 35%.

Esta estructura es progresiva, en el sentido que la gente que gana menos de $15 mil no paga el impuesto y quienes ganan por encima pagan alícuotas bajas al principio que aumentan con el nivel de salario.

Las cargas sociales, en cambio, deben ser pagadas por todos los trabajadores,independientemente de su nivel de salario, y con alícuotas fijas y mucho más elevadas que el Impuesto a las Ganancias.

Las cargas sociales con destino a ANSES y PAMI ascienden al 31% del salario, a lo que se debe sumar 9% con destino a la obra social, aproximadamente 3% a la ART y entre 3% y 5% con destino a los sindicatos.

De esta forma, las alícuotas que deben pagar todos los trabajadores para estar "en blanco" ascienden a 45% - 50% del salario.

Sólo el hecho de que las alícuotas de cargas sociales son bastantes más elevadas que el Impuesto a las Ganancias, ya debería ser motivo de profunda reflexión sobre si a la hora de reducir presión impositiva no habría que hacerlo en las cargas sociales antes que el Impuesto a las Ganancias.

Pero si además la aspiración es avanzar hacia un sistema tributario más progresivo, que contribuya una sociedad más igualitaria, definitivamente, lo que hay que revisar son las cargas sociales y no el impuesto a las ganancias.

Desde el oficialismo se señala que sólo el 10% de los ocupados están alcanzados por el Impuesto a las Ganancias. Eso es cierto.

Pero es producto de las cargas sociales. Porque como son tan elevadas, mucho del 90% restante ni siquiera trabaja como asalariado registrado; concretamente, un cuarto de este 90% trabaja como cuentapropista y otro cuarto trabaja como asalariado no registrado o sea, "en negro" .

Cuando uno mira qué nivel de remuneraciones tienen estos trabajadores surge según la EPH del INDEC, o sea, dato oficial que la mayoría gana por debajo de los $4.500, que era el salario mínimo legal hasta el año pasado.

Por eso, más urgente e importante que disminuir el Impuesto a las Ganancias es reducir cargas sociales.

Para ello, lo que hay que hacer es poner un mínimo no imponible a las cargas sociales. Esto es, estipular que los trabajadores empiezan a pagar cargas sociales a partir de un determinado monto, que puede ser el salario mínimo legal ya que es debajo de este umbral que se concentra la informalidad laboral. De esta forma la presión impositiva sobre los que hoy están en la informalidad se reduce a cero (lo que aumenta sustancialmente las posibilidad de instrumentar una política masiva de formalización de estos trabajadores), y para los trabajadores con remuneraciones superiores la presión impositiva sobre el salario también se reduce, pero con progresividad, es decir, con mayor intensidad en los salarios medios y menor intensidad en los salarios más altos.

Esta sería un forma mucho más equitativa y técnicamente prolija de reducir la presión impositiva a los trabajadores con salarios superiores a los $15 mil, que se quejan por el Impuesto a las Ganancias.

Como la reducción no vendría del Impuesto a las Ganancias que es progresivo sino sobre las cargas sociales que son regresivas , el cambio sería una contribución decisiva al fomento de la producción con inclusión social.

Jorge Colina
Economista Jefe del Instituto para el Desarrollo Social Argentino-IDESA

sábado, 28 de marzo de 2015

Advierten que Ganancias no se podrá modificar de golpe

La contadora Lucía Romano explicó que este impuesto al igual que el IVA son con los que más recauda la Nación. "Esto no se puede cambiar de un día par el otro", dijo a Cadena 3.


Gremios preparan un paro general para el próximo martes 31.

La contadora Lucía Romano es especialista en tributos y consideró que el próximo presidente de la República no podrá cambiar "de un día para el otro" las escalas del impuesto a las Ganancias que tributan los trabajadores.

En diálogo con Cadena 3, Romano recordó además que este impuesto fue creado en 1997 como un tributo de emergencia.

"Porque el artículo 75 inciso 2 de nuestra Constitución Nacional señala que el Ejecutivo sólo podrá crear impuestos directos en caso de emergencias".

"Y estamos en emergencia hace 18 años", dijo con ironía Romano.

La contadora también explicó que las primeras cuatro categorías de Ganancias ya no se usan porque la tabla quedó desactualizada.

"La tabla por la cual las personas físicas pagan este tributo, no se actualizan desde hace 15 años y estamos tributando sobre números desfasados", dijo Romano.

Señaló, asimismo, que "falta voluntad política" para modificar "la tablita".
"El artículo 90 del impuesto a las ganancias establece siete escalas", dijo Romano.

Esta escala fue modificada por última vez en el año 2000.

"Tenemos una tabla que no se modifica desde el 2000 y un mínimo no imponible que periódicamente se va actualizando, la última actualización fue en 2013 y actualmente está en 15 mil pesos".

"Pero el que paga 15.001 ya entra en el quinto escalón y paga 18.300 pesos anuales, es decir 1500 pesos por mes".

"Esa es una de las razones por las que muchos trabajadores no quieren hacer horas extras porque se pasan de esos 15 mil pesos".

Romano también señaló que en paritarias los trabajadores quieren pedir "46 por ciento de aumento para cubrir lo que pagan por Ganancias".

"Ganancias al igual que el IVA son impuestos que recaudan muchísimo pero obviamente se tiene que poder solucionar. Pero no es de un día para el otro, pero sí en un plan escalonado y coordinado", explicó.

martes, 24 de marzo de 2015

Empresarios piden que se actualice Ganancias antes de discutir las paritarias







Empresarios mercantiles e industriales se encuentran “preocupados” por la alta conflictividad que generará en el ámbito laboral la ausencia de actualización del mínimo no imponible del Impuesto a las Ganancias, afecte directamente o no a los trabajadores bajo su órbita. Y si bien no existe un pedido formal hacia el Gobierno, hombres de negocios prometen poner el tema en una mesa de negociaciones con el objetivo de aliviar el reclamo gremial en las paritarias.

Sucede que al ámbito a donde se trasladará el debate para empardar la pérdida del poder adquisitivo de los empleados se hará presente también el efecto de Ganancias. Allí los sindicatos buscarán que los empresarios absorban la pérdida de puntos en el acuerdo paritario que generará el impuesto que alcanzará a los empleados que tenían en 2013 salarios por encima de los $15.000 y aquellos que superen esa marca desde este año.

“En estos días hablé con el secretario general del gremio de nuestro sector y me comentó que la negociación tendrá como eje central a las Ganancias porque no van a aceptar perder el poder adquisitivo por un impuesto”, confesó a BAE Negocios un jefe empresario.

Pero el mismo representante sectorial alertó que el debate por Ganancias tendrá un doble efecto: salarial y político. Sucede que “varios gremios pedirán incrementos muy elevados porque sus trabajadores están alcanzados por el impuesto”, pero otros sindicatos “ya nos informaron que se sumarán a los mismos pedidos a pesar de que sus ingresos no son afectados por Ganancias”.

“Me dijeron que será una postura política porque en medio de un año electoral no pueden quedarse muy detrás de otros pedidos. Esa situación nos va a poner contra las cuerdas porque estamos en un año en donde el crecimiento de las ventas no será considerable para absorber semejante reclamo salarial”, advirtió el empresario consultado.

Los empresarios aceptaron que la pauta salarial no podrá ser sensiblemente reducida, como pretendían de antemano. Admitieron que volverá a rondar los 30 puntos porcentuales, a la baja por el efecto inflacionario, cuya alta sostenida de los últimos años fue controlada, según las mediciones tanto del Indec como de consultoras privadas.

Por este motivo, los dueños de empresas y comercios pretenden que el Gobierno avance en la resolución de esta problemática antes del inicio de las negociaciones salariales más gruesas, como Comercio, que durante la semana próxima comenzará a tener contactos formales entre empresarios y gremialistas.

“Es un impuesto que distorsiona la negociación paritaria. Tanto para los sectores que tienen trabajadores afectados como para los otros que no nos pasa esto pero que vamos a tener que estar en esta discusión sin tener la capacidad económica de absorber un aumento por encima del 30%”, enfatizó otro empresario consultado.

Entre los industriales de la UIA existe un amplio consenso sobre lo necesario que es un eventual anuncio del Gobierno de aumento del mínimo no imponible. La central fabril no tendrá un posicionamiento como sector para evitar una confrontación con la administración central, varios de los integrantes de esa mesa chica plantearon públicamente ese posicionamiento.

Representantes industriales evitaron tocar ese tema en el encuentro que mantuvieron con los gremios transportistas, los más afectados por Ganancias. Pero su preocupación, además de los salarios, está en la competitividad: saben que el aumento “descontrolado” de los salarios generará mayores costos logísticos que impactarán en la industria.

Los aumentos deberían ser 16% más altos para que la pauta real del 30% se cumpla

Un informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf) señaló que las paritarias de este año deberían ser del 46% para que el 30% de un eventual acuerdo se haga efectivo en los bolsillos de los trabajadores. Sucede que el 16% restante estaría afectado por el Impuesto a las Ganancias.

“La falta de actualización de los parámetros (Impuesto a las Ganancias) provocará que todos los trabajadores alcanzados vean resignar hasta un 36% del incremento negociado y en consecuencia el aumento real de bolsillo se ubicará en torno al 20%, lejos del 30% teóricamente obtenido, con el agravante de que la pérdida será mayor para los sueldos más bajos, dentro de los alcanzados por el impuesto”, destacó el informe.

Bajo el título “Paritarias e Impuesto a las Ganancias: el efecto de no modificar los parámetros para los empleados alcanzados por el tributo”, el Iaraf señaló que quienes tenían una remuneración mensual bruta menor o igual a $15.000 hasta agosto de 2013 han quedado desde ese momento excluidos del impuesto, cualquiera haya sido el aumento posterior de sus ingresos.

Por el contrario, quienes percibían ingresos superiores a esa cifra han quedado presos de la falta de actualización de mínimos y, fundamentalmente, tramos de escala, lo que ha provocado que o no se paga el impuesto o se tribute al menos un 20% del ingreso neto (en el caso de que dicha situación se mantenga para el año 2015).

“En esta última situación se encuentran aproximadamente 1,1 millones de empleados en relación de dependencia y también la totalidad de los trabajadores independientes que no se pueden adherir al monotributo, los que suman 0,8 millones de contribuyentes”, señala.

“El deterioro que se produciría en el salario real de estos trabajadores, de materializarse un nuevo año sin cambios en los parámetros de cálculo (la última modificación en los mínimos data del año 2013, en tanto los tramos de escala permanecen congelados desde el año 2000), impulsa el pedido de mayores incrementos nominales para compensar el probable efecto de la superior presión tributaria del Impuesto a las Ganancias”, alertó en el informe el Iaraf.

domingo, 22 de marzo de 2015

Se extiende el reclamo de empleados de fábrica de neumáticos por una mala aplicación de Ganancias



La diferencia viene arrastrándose desde fines de 2013, cuando la AFIP determinó que para no estar alcanzado por ese impuesto el trabajador no debía haber tenido un sueldo bruto superior a $15.000 en algún mes entre enero y agosto de 2013





A más de 100 trabajadores de una importante fabrica de neumáticos de la zona norte del GBA les reintegraron una importante suma de dinero por un error en el cálculo del Impuesto a las Ganancias. En el gremio dicen que otras decenas de empleados podrían sumarse y recibir idénticos reintegros.

La diferencia viene arrastrándose desde fines de 2013, cuando la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) determinó que para no estar alcanzado por ese impuesto el trabajadorno debía haber tenido un sueldo bruto superior a $15.000 en algún mes entre enero y agosto de 2013.

Por el cobro de las vacaciones de ese año u otros adicionales, muchos trabajadores superaron los $15.000 y quedaron “enganchados” en Ganancias.

Sin embargo, la resolución respectiva especifica que para la determinación del límite de los $15.000 “se considerarán las remuneraciones mensuales, normales y habituales, entendiéndose como tales aquéllas que correspondan a conceptos que se hayan percibido, como mínimo, durante al menos seis meses del período al que se hace referencia en dichos artículos”. Es decir durante 6 meses de los 8 que van de enero a agosto.

La resolución agrega que “cuando no se hayan devengado remuneraciones y/o haberes en la totalidad de los meses de enero a agosto del año 2013, se considerarán los conceptos que se hayan percibido, como mínimo, en el 75% de los meses involucrados”.

Tanto las vacaciones como el medio aguinaldo son remuneraciones normales y habituales por lo que en muchas empresas entendieron que esos dos rubros debían considerarse. En cambio, la mayoría interpretó que como se perciben una vez o dos veces por año se desprende que para el cálculo del límite de los $15.000 no deben ser tomados en cuenta. Eso es lo que explicaron ante una consulta de Clarín, los especialistas en temas tributarios Marcelo Dominguez, Flavia Melzi y César Litvin.

“Ni el medio aguinaldo ni el plus vacacional se toman en cuenta para el cálculo de los $15.000”, respondieron los expertos.

En tanto, de acuerdo a esa resolución, los que quedaron excluidos de Ganancias por no superar el límite de $15.000, continúan exentos de la retención del impuesto. De ahí que la suma que está en juego arranca en setiembre de 2013 y se extiende hasta ahora. Según los sueldos, la diferencia ahora que no hubo ajustes, puede alcanzar a más del 10% del sueldo mensual.

Esta novedad en el gremio del neumático de la zona norte se difundió con notable rapidez en las empresas de la zona. Y ahora los empleados que en 2013 pasaron por muy poco el límite de los $15.000, están revisando los cálculos para verificar que las cuentas hayan sido bien hechas.

El problemático decreto 1242
El problema sucedido con los empleados del gremio del neumático es apenas uno de los tantos inconvenientes que provocó la última modificación importante realizada en el Impuesto a las Ganancias.

En efecto, el decreto 1242 -firmado por Cristina Kirchner- trajo consigo una serie de inequidades que podrían potenciarse durante el año 2015 si no se introduce un sustancial cambio.

Por caso, aquellos empleados que cobraron apenas un poco más de $15.000 brutos entre enero y agosto de 2013 quedaron condenados a pagar el tributo aún cuando en la actualidad tengan un sueldo inferior.

Del mismo modo, quienes fueron "bendecidos" por el decreto (es decir, que obtuvieron ingresos menores a $15.000 brutos en ese período) no tienen que preocuparse por los próximos aumentos ya que quedaron eximidos de Ganancias.

Oportunamente, Yesica Baigorri, miembro del estudio Laiún, Fernández Sabella & Smudt, ejemplificó ambos casos a través de dos casos:
• El empleado "A" percibió sueldos mensuales de $30.000 brutos hasta mayo de 2013, momento en el que se jubila y comienza a percibir mensualmente un haber jubilatorio de $8.000 netos.
• El dependiente "B" que durante los meses de enero a agosto del año pasado percibió sueldos brutos de $14.000 y que a partir de 2014 -por aumentos del sector- comienza a cobrar $16.000 mensuales netos.

Suponiendo que ninguno posee cargas de familia, Baigorri sostuvo que "mientras que elsujeto 'A' abonará el impuesto por su haber jubilatorio, el 'B' no pagará Ganancias".

En este sentido, Iván Sasovsky, titular de Sasovsky & Asociados, explicó que, debido a que se limitó el último incremento de las deducciones para ciertos particulares, no sólo se modificaron los valores de las mismas, sino que también se alteró el tratamiento que recibe cada persona dependiendo si se trata de empleados, jubilados, o patagónicos.

"De esa forma, se extralimita la potestad del Poder Ejecutivo, en contra de los derechos de ciertos contribuyentes", sostuvo el especialista.

Según Sasovsky, puede interpretarse totalmente legítimo que se incremente el concepto de deducción especial para beneficiar a los empleados y más aún ante un contexto de inflación creciente.

"Pero no resulta admisible bajo ningún punto de vista, que el incremento de las deducciones de un 20%, o de un 30%, discrimine a ciertos contribuyentes en razón a que estén radicados en una determinada zona y ello se haga vía decreto", resaltó.

Además, el experto argumentó que la utilización del Impuesto a las Ganancias para fines oportunistas y políticos no mejora la progresividad del sistema tributario, sino que, por el contrario, la corrompe.

"En definitiva para los contribuyentes el efecto va a ser necesariamente negativo, dado que van a percibir menos ingresos por un impuesto que no se actualiza a un contexto permanentemente variable de inflación creciente, siendo ésta el verdadero problema", indicó.

Por último, resaltó que "es crucial dejar en claro que la calidad de contribuyente efectivo no debe resultar de una lotería atada a la suerte de la ciudadanía de un pueblo, sino de la clara manifestación de capacidad económica para tributar".

miércoles, 18 de marzo de 2015

Ganancias: con deducciones estáticas, los empleados ya pagan alícuotas superiores al 20% de sus salarios


La falta de ajuste en los parámetros para determinar el gravamen perjudica cada vez más a los dependientes alcanzados por el tributo. Los expertos consultados por iProfesional dieron cuenta de otros conceptos que también deberían modificarse para aliviar la presión en el bolsillo de los asalariados







El Impuesto a las Ganancias se convirtió en un verdadero dilema para el Gobierno. Es que, si bien genera grandes ingresos a las arcas del Estado, también le provoca un gran dolor de cabeza por las críticas constantes que recibe de gremios y políticos opositores.

Incluso, hasta puede llegar a ser el causante del próximo paro de transporte, luego de la frustrada reunión entre el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, con sindicalistas del sector.

Y, mientras no definan si realizarán algún cambio, el paso del tiempo termina jugándoles unamala pasada a aquellos empleados en relación de dependencia que ganaron más de $15.000 brutos entre enero y agosto de 2013.

Al menos así lo manifestó el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF) en un reciente informe, donde resaltó que los dependientes pueden llegar a abonar una alícuota real que supere el 20 por ciento.

En efecto, el material aseguró que los trabajadores casados con dos hijos "que queden alcanzados por el impuesto, es decir aquellos que en el año 2013 percibían un salario bruto mensual mayor a $15.000, sufrirán un nuevo e importante salto en su presión tributaria".

Esto es así ya que "pasará de tributar el 7,7% de su ingreso neto anual al 19,1% del mismo(aumento del 148%), lo que significa que de transferir al fisco en todo el año un monto equivalente a 0,8 salarios netos mensuales pasará a resignar 1,9".

La presión se incrementa cuanto más se haya cobrado en el período comprendido entre enero y agosto de 2013. Así, aquellos que tenían sueldos de $20.000 y $25.000 en dicho período deberán aportar a las arcas del Estado 21,1% y 23,9% de su remuneración, respectivamente (sin importar si son solteros o casados con dos hijos).

Pero esta situación se extiende también a los trabajadores que están en las escalas salariales más altas, donde -luego de un aumento del 30% en las paritarias- tendrán que hacer frente a una tasa efectiva del 30,1%, mientras que un año atrás era del 27% o 28,7% (dependiendo de si se trata de casados con dos hijos o solteros, respectivamente).

Del mismo modo, Yesica Baigorri, miembro del estudio Laiún, Fernández Sabella & Smudt, sostuvo que "el Impuesto a las Ganancias cada vez genera una mayor presión tributaria en las personas físicas a raíz del aumento de la tasa real del gravamen".

Estos son claros síntomas de que hace falta modificar los valores de las deducciones y cargas de familia que pueden computar los trabajadores, al tiempo que hace falta ajustar las escalas (que no se cambian desde hace casi 15 años).

Sin embargo, los especialistas consultados por iProfesional, recordaron que existen otros descuentos que la normativa vigente permite computar que también requieren de una reforma inmediata.

El mínimo no imponible
Uno de los factores que explican el aumento de la presión que sobre los empleados en relación de dependencia genera Ganancias, es el atraso de las deducciones y cargas de familia que pueden computar.

Ocurre que, luego del decreto 1242, el Gobierno estableció tres grupos de dependientes a los que les asignó una situación diferente frente al impuesto, en base a los sueldos brutosrecibidos entre enero y agosto del 2013.

En concreto, el escenario quedó definido de la siguiente manera:

• Empleados con ingresos inferiores a $15.000 brutos entre enero y agosto de 2013: quedaronliberados del pago del gravamen.
• Dependientes con sueldos brutos en el período mencionado de entre $15.000 y $25.000: aumento del 20% en las deducciones y cargas de familia. Para aquellos que estaban en este escalón y vivían en zona patagónica, el incremento fue 30 por ciento.
• Trabajadores con remuneraciones superiores a los $25.000 brutos: no sufrieron cambioalguno.

Con esta reforma, aquellos que quedaron en el primer grupo se encontraron con que, sin importar su situación laboral de los años posteriores, quedaron eximidos del impuesto. Es decir, que sin importar si cobran un sueldo ajustado por la inflación que se produjo desde 2013 a la fecha, u obtienen aumentos considerables, siguen sin pagar Ganancias.

Por el contrario, los que están en el segundo grupo mantuvieron sus mínimos en $8.326(empleados solteros) y $11.516 (dependientes casados con dos hijos). En cambio, los pisos deltercer conjunto quedaron en $6.939 (soltero) y $9.597 (casado con dos hijos).

Estos asalariados sólo fueron beneficiados con la eximición de la segunda cuota del sueldo anual complementario (SAC) a fines del año pasado (a través del decreto 2354). Sin embargo, implicó apenas un pequeño alivio para su bolsillo.

En definitiva, tal como explicó el IARAF, salvo aquellos que fueron beneficiados con el decreto 1242, "el resto de los trabajadores ha visto aumentar los mínimos y deducciones aplicables en un porcentaje significativamente inferior al de la inflación del período".

Incluso, hasta los autónomos fueron "olvidados" por las decisiones de Gobierno nacional, ya que la mencionada norma, al incrementar los valores que pueden computarse, sólo hace referencia a los empleados en relación de dependencia.

Al menos así lo explicó Juan Manuel Locatelli, socio de JL Consultoría & Negocios, que afirmó que "mientras a los trabajadores les conceden la eximición del pago de alguna cuota, losindependientes fueron perjudicados al dejar estático el mínimo no imponible".

El especialista recordó que, al igual que los dependientes, los autónomos deben considerar las deducciones y cargas de familia del artículo 23 de la Ley del gravamen a la hora de determinar el importe que deben pagar.

Y, debido a que los últimos cambios se aplican exclusivamente a los empleados, los que desarrollan tareas de manera independiente siguen computando importes que fueron modificados por última vez a principios del 2013.

"Así, a la hora de preparar la declaración jurada de Ganancias, deben considerar un mínimo no imponible que asciende a $6.939 o $9.597, dependiendo si se trata de solteros o casados con dos hijos, respectivamente", remarcó Locatelli.

Las escalas "perversas"
Los especialistas consultados por este medio recordaron que, más allá de la necesidad de adecuar las deducciones y cargas de familia, también es importante reformar las escalas del artículo 90 de la Ley del Impuesto a las Ganancias.

Así lo manifestó Fernando Álvarez, socio de Álvarez Roperti Venegas Consultores Tributarios & Auditores, que explicó que "la última actualización de los tramos fue realizada en el año 2000 a través de la Ley 25.239".

Para el especialista, el hecho de que no haya sido modificada esta tabla durante estos más de 14 años "produce un efecto mucho más brutal y perverso" ya que "erosiona de manera solapada los magros ajustes dispuestos para las deducciones personales".

Por este motivo, Álvarez concluyó que "el reclamo no debe circunscribirse sólo a la adecuación de los valores de las deducciones personales, ya que, sin la readecuaciones de la tabla, no se estará logrando mucho, y el ajuste que se otorgue tendrá sólo un efecto placebo".

Otras deducciones "dormidas"
Consultada por iProfesional, Baigorri resaltó que más allá del piso del impuesto (que de alguna manera fue ajustado en los últimos años), también deberían actualizarse otras deducciones generales.

En efecto, según detalló la especialista, hace años que algunas de ellas quedaron estáticas, como ser gastos de sepelio, seguros de vida, intereses por préstamos hipotecarios, amortización de rodados y gastos de automóviles, entre otros.

En este sentido, Baigorri explicó que las dos primeras que mencionó "tienen un máximo de cómputo de $996,23 anuales, monto que se encuentra vigente desde el año 1995, sin modificación alguna".

Por otro lado, el tope de intereses deducibles anualmente por préstamos hipotecarios continúa siendo de $20.000, desde 2001. Al respecto, señaló que "teniendo en cuenta cuánto se ha modificado el mercado inmobiliario, desde ese momento a la fecha, nos encontramos nuevamente ante una clara falta de ajuste".

Respecto a los rodados, los montos fijados como límite para computar en las declaraciones juradas de Ganancias de amortizaciones y gastos -$4.000 y $7.200 anuales, respectivamente-tampoco han sido actualizados desde 1998.

"Tal como se puede observar, las deducciones que denominamos fijas han quedado completamente desactualizadas y son uno de los tantos puntos a rever sobre el impuesto para lograr que el mismo logre su esencia de ser un gravamen personal, equitativo y que recaiga sobre la real capacidad contributiva de las personas físicas", concluyó Baigorri.

Guerra de promesas: cómo quiere alivianar la carga del Impuesto a las Ganancias cada candidato a Presidente


Los políticos que pelearán en las próximas elecciones ya dieron algunas señales de los cambios que realizarán en el impuestos, si son elegidos. Qué se puede esperar de Mauricio Macri, Sergio Massa y Daniel Scioli. La importancia de un tributo que cada vez es más relevante en la recaudación total




A poco más de medio año de las elecciones que definirán quién será el reemplazante de Cristina Kirchner, arrancó con todo la "guerra de promesas" de los precandidatos presidenciales.

Aquello que comenzó tibiamente al inicio de este año -con anuncios sin mayores precisiones- tomó un giro con las recientes declaraciones del actual jefe de Gobierno porteño y líder del PRO, Mauricio Macri, que garantizó que eliminará el cepo cambiario el primer día al frente de la Casa Rosada.

Estos comentarios motivaron que el gobernador de Buenos Aires, Daniel Scioli, saliera al cruce y pusiera en duda la posibilidad de llevar adelante una medida de ese talante en tan poco tiempo.

Por el contrario, advirtió que lo ideal es realizar las cosas de manera gradual. Incluso, reafirmó su posición de ser el continuador del Gobierno kirchnerista al señalar que el Ejecutivo "viene demostrando cómo se van normalizando algunas situaciones sin tener que estar en campaña en un año político".

El mismo camino seguiría el líder del Frente Renovador, Sergio Massa, respecto al cepo, aunque con la certeza de que se pueden levantar las restricciones en 100 días.

Más allá del mercado cambiario, también existen otras variables que preocupan al electorado que los precandidatos planean captar, como la inflación, los beneficios socialeso el empleo.

No obstante, existe un tema que hace rato que está en la agenda de la gente y sobre el cual ya hubo algunas señales de los políticos de varios sectores respecto a qué realizarán: el alivio en el Impuesto a las Ganancias.

Si bien hubo algunos cambios en las propuestas originales, los candidatos opositorescoincidieron en la necesidad de reducir la presión impositiva que recae sobre los bolsillos de los empleados en relación de dependencia.

La gran duda se genera si el candidato del Frente para la Victoria termina siendo Scioli, ya que no realizó ningún comentario sobre el tema, aunque su postura seguramente será la de defender la posición oficial de no realizar cambio alguno.

Las modificaciones que planean los opositores
Massa es, de los tres precandidatos a Presidente, el más activo respecto a la necesidad de un cambio en el gravamen -que, según el mismo ministro de Economía, Axel Kicillof, hace que unos 11 millones de dependientes paguen el tributo-.

Ya desde su candidatura a diputado en 2013, el ex intendente de Tigre reclamó el ajuste inminente del denominado mínimo no imponible de Ganancias y hasta presentó -a través de sus aliados- un proyecto de ley para introducir reformas.

En aquel momento, le sirvió para hacerse un lugar en el Congreso. En abril pasado, y ante la negativa del Ejecutivo, elevó una nueva iniciativa en la que apuntaba a liberar a aquellosempleados con sueldos inferiores a $19.590 brutos.

Al mismo tiempo, la propuesta determinó un piso de $12.164 para los dependientes solteros y de $17.615 para los casados con dos hijos. Además, incluía un ajuste automáticode las deducciones y cargas de familia en base a un coeficiente de variación salarial (RIPTE).

Los números no parecen acompañarlo en las últimas encuestas. Este, tal vez, fue el motivo por el cual salió a redoblar su apuesta. Tal es así, que el martes afirmó que "a partir de diciembre los trabajadores no pagarán más Impuesto a las Ganancias".

Incluso, en su afán por estar presente en las redes sociales, terminó confundiendo los términos y reclamó al Gobierno a través de su cuenta de Twitter "la baja del mínimo no imponible", algo que invitó al jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, a chicanearlo.

"Estás haciendo pis fuera del recipiente. Si baja el mínimo no imponible aumenta el universo de personas que paga el impuesto", fueron las palabras del funcionario kirchnerista.

Por su parte, y no muy alejado de la idea de reducir la presión que ejerce el gravamen sobre los ingresos de los empleados, Macri también tiene planeado elevar los valores de lasdeducciones y cargas de familia.

Al menos así lo manifestó públicamente cuando aseguró que "no va a haber más Impuesto a las Ganancias para los trabajadores", al tiempo que aclaró que este tributo "lo va a tener que pagar la gente que más plata gana".

"No puede ser que se haya transformado en un tributo que lo paga cualquier empleado, producto de la inflación", puntualizó el Jefe de Gobierno.

"Lo vamos a cambiar el primer día, porque eso deviene de la estafa que es la inflación: hoy cobramos un montón de billetes de 100 pesos que valen muchísimo menos que hace diez años, entonces no te pueden cobrar Ganancias porque hoy los salarios tienen menor capacidad adquisitiva", explicó.

En el mismo sentido, señaló que "la inflación es el impuesto más perverso que un gobierno le puede cobrar a su gente, porque es un monstruo que crece y devora a todos, primero a los que menos tienen".

En tanto, existe una propuesta del PRO en el Congreso, que fue presentada por Federico Pinedo y Federico Sturzenegger, y que pretende aumentar considerablemente el pisoen Ganancias.

En concreto, establece un incremento del 56% de las deducciones y cargas de familia, que dejaría el mínimo no imponible en $10.824 para empleados solteros y $14.971 para los casados con dos hijos.

Asimismo, la iniciativa apunta a descontar los intereses que se pagan por créditos hipotecarios (con un tope de $200.000) y propone una actualización automática cada seis meses, también en base al RIPTE.

Scioli: entre la espada y la pared
El precandidato que no la tiene tan fácil es Scioli. Ocurre que, en su afán de mostrarse como la continuidad del kirchnerismo en el Gobierno, no puede salir a criticar la posición tomada por Cristina.

No obstante, es claro que alguna modificación deberá introducir. Es que, tal como diera cuentaiProfesional en varias ocasiones, la última reforma importante tuvo un efecto de muy corto plazo.

Ya en 2014 se generaron un sinnúmero de desigualdades, tales como el hecho de que algunos dependientes paguen y otros no lo hagan pese a tener iguales ingresos. La clave para entender esta situación radica en el decreto 1242.

El mismo determina quién debe afrontar el gravamen en base a los ingresos percibidos entre enero y agosto de 2013. Atar la condición de "contribuyente" a un determinado período, hizo que algunos sigan disfrutando de la exención pese a recibir generosos incrementos, mientrasotros carguen con la cruz del impuesto aún cuando cobran menos que los beneficiados.

No sólo eso. De persistir esta posición, la situación podría ir empeorando. Con los próximos aumentos, muchos jefes ganarán menos que sus subordinados por culpa de Ganancias, generando una suerte de "solapamiento impositivo".

Asimismo, se dará el caso de una gran cantidad de empleados "primerizos" que quedarán en la órbita del gravamen. Esto es así porque la remuneración que hay que tener en cuenta como base (en caso de no haber recibido sueldos entre enero y agosto de 2013) es la primera. Y, debido a la inflación que empujó los incrementos salariales, cada vez es más fácil llegar a los $15.000 brutos.

Sin embargo -y más allá de la realidad de un impuesto que necesita ser ajustado-, la situación del actual gobernador bonaerense se complica un poco más, si se tiene en cuenta que hace apenas unos días recibió el apoyo de la CGT oficialista que conduce el metalúrgico Antonio Caló.

Es que el gremialista es, pese a su acercamiento con el Gobierno, uno de los que reclaman con mayor insistencia el aumento en el gravamen. Y, si el sindicato apoya la candidatura, probablemente también solicitará un guiño en este sentido, si Scioli se pone la banda presidencial.

Ganancias, un impuesto cada vez más importante
Más allá de las promesas que puedan realizarse en estos días, lo que no debería quedar fuera del análisis de los futuros candidatos a Presidente es la creciente importancia que tiene Ganancias en la recaudación total.

Esto no es un dato menor, si se tiene en cuenta que el impuesto terminó posicionándose como uno de los más importantes en la masa de ingresos fiscales. En efecto, mientras que los fondos crecieron en 2014 a un ritmo del 36%, el gravamen subió un 45 por ciento.

De esta manera, se transformó en el único gran tributo -junto con las retenciones a las exportaciones, que son menos importantes en volumen- que trepó a una velocidad incluso mayor que la inflación.

Esto explica en gran parte el motivo por el cual a Cristina no le agrada la idea de introducir un cambio. Más, si se tiene en cuenta que desde 2009 hasta el año pasado su "peso" se incrementó nada menos que en 4,6 puntos porcentuales en el total recaudado.



La propia Presidenta, al anunciar en diciembre pasado el alivio del medio aguinaldo para quienes tributan, recurrió a los números de la recaudación impositiva para justificar que, sin Ganancias, ocurriría un verdadero colapso en el financiamiento de varios rubros del gasto del Estado, incluyendo los programas de asistencia social.

Durante los dos primeros meses del año también tuvo un papel fundamental. Mientras que enenero representó un 22% del total recaudado, en febrero ese porcentaje se incrementó a un 23,6 por ciento.

Por este motivo, los candidatos deberán considerar una fuente alternativa de ingresos si es que quieren aliviar los bolsillos de los asalariados sin aumentar aún más el rojo fiscal.

Los contadores de Capital se suman al pedido para actualizar Ganancias


El Consejo Profesional de Ciencias Económicas le envió un pedido masivo al Jefe de Gabinete para actualizar el impuesto a la renta, Bienes Personales y Monotributo







El Consejo Profesional de Ciencias Económicas de la Capital Federal, la entidad que agrupa a contadores y economistas matriculados, realizó un pedido masivo a la Jefatura de Gabinete para actualizar deducciones, escalas y parámetros del Impuesto a las Ganancias , Bienes Personales y del Monotributo.

El pedido fue cursado al jefe de gabinete Aníbal Fernández y consta de seis puntos: ajuste por inflación en balances, actualización de las deducciones personales de Ganancias, equiparación de los mínimos para el cobro de Ganancias de los profesionales independientes a los de relación de dependencia y actualizar la escala para el cobro de Ganancias.

También se suman el requerimiento de rever el piso para pago de Bienes Personales. De acuerdo con el nivel vigente, los contribuyentes que sumen bienes por más de $305.000 comienzan a tributar, de acuerdo con la última actualización del año 2008.

El Consejo también pidió a la AFIP revisar los parámetros de las categorías del Monotributo. Es decir, los requerimientos -tales como facturación o importe de alquileres anuales- que hacen calificar a los contribuyentes en diferentes escalas del régimen simplificado.

En este último punto, los profesionales observan que el pago de las mensualidades se actualiza más rápido que los requisitos de cada escala del Monotributo. Así, con el avance de los precios minoristas, hay contribuyentes que deben pasarse a categorías más altas sin necesariamente haber que tenido que expandir su facturación en términos reales.

Descartan una actualización en Ganancias o Bienes Personales



 

Echegaray, ayer: dijo que Ganancias no había sumado nuevos contribuyentes.

El Gobierno jura que no tiene en estudioninguna modificación en Ganancias ni en Bienes Personales, pese a los reclamos de todo el arco gremial. Así lo expresaron ayer tanto el jefe de la AFIP, Ricardo Echegaray , como el secretario de Hacienda, Juan Carlos Pezoa, en la conferencia de prensa en la que anunciaron la recaudación de febrero (ver aparte).

Cuando LA NACION le preguntó a Echegaray si no consideraba lógico subir el piso de Ganancias -luego de que no se modificara en 2014- y de Bienes Personales -que no se modifica desde 2007- por la inflación acumulada, el funcionario dio una larga explicación, aunque no muy contundente.

En el caso de Bienes Personales -que se paga desde un piso de $ 305.000-, "la discusión es por un impuesto muy poco representativo, que en 2014 apenas recaudó $ 10.000 millones y abarca a muy pocos contribuyentes porque la formula de cálculo está lejos de los valores del mercado", explicó.

Enseguida, se lamentó al recordar que el Ministerio de Economía que conduce Axel Kicillof le frenó el "paquete antievasión III", que, entre otras medidas, incluía justamente una actualización de este impuesto con valores de mercado y un universo muy superior en términos de los contribuyentes que abarcaba.

Por Bienes Personales en 2010 se presentaron 606.000 declaraciones juradas, y el año pasado, 907.000, "porque la AFIP logró un aumento en las fiscalizaciones de las sociedades en el exterior a partir de la compra de bases de datos de varios países", dijo el funcionario.

Sobre el tema de Ganancias, recordó: "Está la modificación de 2013 y, al igual que ese año, ahora hay 1.098.000 personas que tributan el impuesto, no hay más gente pagando, más allá de la preocupación entendible de los sindicatos". Enseguida criticó a los analistas que señalan el aumento de la presión tributaria en este impuesto: "Sería bueno que estudien los números", disparó. Lo cierto es que el reclamo del aumento del mínimo unifica a todas las centrales obreras, más allá de su alineamiento respecto del gobierno nacional.

Los trabajadores que ganan hasta $ 15.000 están exentos del pago de este impuesto y todas las propuestas legislativas de la oposición consideran lógico actualizar ese piso de acuerdo con el aumento de la inflación.

Con su habitual retórica evasiva, Pezoa también habló del tema, pero con tanto temor que terminó cometiendo un importante furcio político. "Permanentemente se está trabajando sobre los temas tributarios. Si hubiese algún cambio se informará oportunamente si lo adopta la máxima autoridad del país, es decir Alicia Kirchner, quiero decir, Cristina Kirchner", afirmó el funcionario del equipo económico..