Mostrando entradas con la etiqueta impuesto a las Ganancias. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta impuesto a las Ganancias. Mostrar todas las entradas

domingo, 5 de abril de 2015

Impuesto a las ganancias: una carga cada vez más distorsiva



El tributo, convertido en bandera política, perdió ya sus principios de progresividad y trato equitativo; su peso sobre los salarios alcanzados no deja de crecer
Foto: LA NACION

Un descuento salarial que equivale a un porcentaje mucho mayor al que representaba un tiempo atrás, aun cuando la capacidad de compra del ingreso percibido haya, en rigor, disminuido. Una contribución al fisco que hay quienes deben hacer y quienes quedan liberados, aun cuando algunos de los de este segundo grupo lleven a sus bolsillos más dinero que algunos de los que sí tributan.

Principal razón expuesta para el paro de actividades que protagonizaron varios gremios el martes último, el impuesto a las ganancias que pesa sobre un grupo de trabajadores quedó enredado en una serie de distorsiones. La raíz de todo, claro, está en la inflación.

Como los precios suben, se busca que los salarios acompañen con incrementos nominales; entonces, al no modificarse los números del esquema que define quiénes y cuánto pagan de impuesto, el efecto es lógico: se reciben salarios que tienen un valor real igual o inferior al de antes del ajuste, pero la incidencia de Ganancias es muy superior. Cuán superior, es algo que depende de cada caso. Un ejemplo aportado por el Ieral para un asalariado sin cargas de familia que en 2013 tenía un salario bruto promedio levemente por encima de $ 15.000 indica que en ese año el impuesto significó 6% del sueldo. Si se supone que ese ingreso se ajustó y mantuvo el poder adquisitivo al año siguiente, y que lo mismo ocurre ahora, en 2015, entonces el peso de la carga fiscal fue de 9% en 2014 y-de no haber cambios este año- llegará a 16% en 2015 (para el ejercicio se usaron las estimaciones de inflación de consultoras privadas).

Una causa de ese salto en el grado de incidencia es que, por un efecto de la última modificación que decidió el Gobierno (un decreto de 2013), el esquema perdió progresividad; cobrar $ 25.000 o 100.000 por mes hoy puede significar estar gravado con la misma alícuota.

Con consultas a economistas y tributaristas, la nacion analizó cómo está hoy el impuesto y por qué llegó a convertirse en bandera política de muchos.

QUIÉNES PAGAN

Desde la vigencia del decreto 1242 de 2013 están alcanzados por Ganancias los asalariados y jubilados que entre enero y agosto de ese año tuvieron remuneraciones o haberes brutos superiores a los $ 15.000 por mes; y están al margen aquellos cuyos ingresos estaban por debajo de esa cifra, sin importar cuánto perciban ahora. Según la normativa, si una persona cambia de empleo, se le retiene o no el impuesto también según su remuneración de los primeros ocho meses de 2013 (en su otro puesto). Y quien ingresa a su primer trabajo, tributa si la remuneración bruta inicial supera los $ 15.000 y queda eximido si el salario pactado para la relación laboral es inferior.

UN CÁLCULO COMPLEJO

Ganancias es un impuesto de determinación anual con un régimen de pagos mensuales que se hacen efectivos con los descuentos al salario que aplica el empleador. El cálculo opera de la siguiente manera:


Del salario bruto ($ 390.000 anuales, para poner un ejemplo) se descuentan los aportes con destino a la jubilación, la obra social y el PAMI (por lo general suman 17%, aunque algo menos en los ingresos más elevados dado que existen topes).
Del sueldo neto ($ 323.700) se restan los montos que la ley define como "ganancia no imponible" y "deducción especial"; la suma de ambos conceptos es hoy de $ 108.242 para quienes en 2013 tenían sueldos de entre $ 15.000 y $ 25.000, y de $ 90.202 para quienes percibían más.
Al resultado ($ 215.458 en el caso propuesto) se le quitan eventualmente las deducciones declaradas por la persona; por ejemplo, por cónyuge e hijos, o por sueldos y aportes de servicio doméstico; si el caso es el de un soltero que declara a una empleada, se restarán hasta $ 18.662,4 (el tope).
La cifra resultante es el ingreso sujeto al impuesto ($ 196.795,60); para calcular cuánto paga, hay una tabla de tasas crecientes. Esa tabla está muy desvirtuada, y la persona del ejemplo irá directo al escalón más elevado, pese a que su ingreso no es de los más altos entre los gravados. Pagará un monto fijo de $ 28.500, más el 35% de la parte del ingreso gravado que exceda de $ 120.000 ($ 76.795,60 en el caso). ¿Resultado? Un impuesto de $ 55.378,46, que representa algo más de 14% del sueldo bruto.


EFECTO INFLACIONARIO

Cada vez que, por seguir a la inflación, se producen incrementos nominales de salarios, se eleva la carga fiscal medida como porcentaje del ingreso, si es que no se ajustan los valores que forman parte del esquema antes descripto. "Este impuesto es el preferido de la doctrina, porque por definición es el que mejor mide la capacidad de contribución; pero desde que la inflación no es reconocida, se distorsionó; ya no mide esa capacidad y así se genera una carga ilegítima", analiza César Litvin, presidente del Instituto Tributario Argentino.

Hay tres conceptos que requieren actualización para evitar una mayor presión fiscal: uno es el monto del salario más bajo que queda alcanzado por el impuesto (el que se conoce como "mínimo no imponible", aunque la expresión es incorrecta, ya que en todo caso se trata del mínimo sí imponible); otro concepto incluye los valores de ingresos topes de cada escalón de la tabla de alícuotas, y en tercer lugar están las deducciones.
SALARIO IMPONIBLE

Esta variable afectada por la inflación no sólo está retrasada, sino que, según coinciden en señalar los tributaristas y por la manera en que está definida, provoca un trato desigual entre asalariados que no se justifica. Hoy se paga o no Ganancias de acuerdo con la remuneración que se tenía en 2013, es decir, según un parámetro histórico e inflexible. Según advierte Diego Fraga, abogado del estudio Rctzz y profesor del posgrado en Derecho Tributario de la Universidad Austral, un esquema así es insostenible, en tanto que encontrar la salida se vuelve más difícil cuanto más tiempo pase. La norma produce que, por ejemplo, pueda estar exento alguien que hoy percibe un salario de $ 50.000 y que sí contribuya alguien que cobra $ 25.000. O que, en determinados casos, hoy llegue más dinero al bolsillo de ciertas personas que al de otras que tienen un salario bruto más elevado, porque el primero quedó al margen del impuesto y el segundo, alcanzado. Más aún: entre las incongruencias del decreto, un trabajo del Iaraf advierte que si alguien tenía un sueldo superior a $ 15.000 a 2013 y, por alguna razón, ahora cobra menos, igual debería tributar.
LA TABLA QUE NO SALVA

En el ejemplo antes ofrecido, alguien con un salario bruto mensual de $ 30.000 quedó gravado con la tasa más alta: le toca pagar por año un monto fijo de $ 28.500 más el 35% de un cierto excedente de su ingreso. La ley prevé en realidad una tabla con siete alícuotas, que se incrementan a medida que crece el salario. El problema actual es que los topes de ingresos que definen si alguien tributa con una u otra tasa fueron dispuestos en el año 2000 y nunca más se cambiaron, según recuerda Fraga. Así, el empleado del ejemplo llegó insólitamente a la misma alícuota que quien gana un ingreso anual de siete dígitos.

Por cuestiones técnicas, esto se agravó con el decreto de 2013, que implícitamente determinó que, o se está afuera del impuesto o se está adentro y en las alícuotas más altas. "Un trabajador que en 2013 tenía un salario apenas por debajo de $ 15.000 mensuales, en 2015 no paga impuesto; si otro estaba algo por arriba de ese monto, ahora está alcanzado, y lo más probable es que con el 35%", dicen Marcelo Capello y Alejandra Marconi, economistas del Ieral. "Los variados parches introducidos al impuesto desvirtuaron en gran medida su carácter progresivo", advierten.

Los cálculos del Ieral muestran que alguien que hoy tiene una remuneración bruta de $ 26.000 paga con la tasa de 35%, mientras que si se hubieran actualizado por inflación las variables del impuesto, correspondería la más baja, la de 9%. Otra forma de evaluar el impacto de la inflación no reconocida es comparar el porcentaje del salario que se lleva hoy el impuesto y el que se habría llevado en un esquema con ajustes adecuados. Un informe del Ieral muestra que en un sueldo de $ 34.320, la carga representa 18,6%, mientras que con una actualización de todas las variables sería de 2,1% y con el solo ajuste de topes de la escala, de 7,8 por ciento.

Una mirada hacia atrás revela cómo se elevó la presión para ingresos de igual poder adquisitivo. Como muestra el gráfico que acompaña esta nota, para un trabajador con cónyuge y dos hijos a cargo que gana $ 27.300 ahora, si se consideran siempre sueldos de igual capacidad de compra, resulta que en 1998 no tributaba, en 2000 comenzó a hacerlo; luego y hasta 2005 creció la carga, que en ese año llegó a 5,2% del salario; en 2007 dejó de pagar (una medida redujo el impuesto), y en 2011 volvió a quedar alcanzado; en 2013 la incidencia era de 6,1%, en 2014, de 9,1% y este año, si no hay cambios, de 16,5 por ciento.
DEDUCCIONES

Varios de los conceptos por los que se permiten restar montos del ingreso sobre el que se calcula el impuesto tienen topes fijos dispuestos hace más de una década, como los seguros de vida ($ 996 por año) o los intereses de créditos hipotecarios ($ 20.000).
AUTÓNOMOS

Más allá de los problemas que trajo, el decreto de 2013 dejó un alivio para muchos asalariados. Pero no hubo cambios para los autónomos, que -por disposiciones legales- pagan a partir de ingresos mucho más bajos que los dependientes. Según cálculos aportados por el Consejo Profesional de Ciencias Económicas porteño, un autónomo casado y con dos hijos a cargo, con un ingreso neto anual de $ 651.220, pagó en 2014 $ 191.445 de Ganancias: la cifra -un 30% del ingreso- es un 12% mayor a la descontada a un dependiente con igual ingreso. La idea bajo la cual la ley fijó una diferencia es que el autónomo puede deducir más gastos y tiene más formas de "escaparle" al impuesto. "Pero no hay argumento convincente", dice Humberto Bertazza, presidente del Consejo.
LA SALIDA

Por lo general, los economistas coinciden en que debería existir un mecanismo legal de actualizaciones para todo el esquema de Ganancias, que evite la discrecionalidad. Según Bertazza, podría establecerse un sistema de ajustes periódicos y automáticos, tras definir que el ingreso básico sujeto a Ganancias sea una cierta cantidad de salarios mínimos.

Litvin coincide con el concepto y agrega un cálculo: dice que hoy los topes de la tabla de alícuotas deberían multiplicarse por lo menos por 15. Y así, los $ 120.000 a partir de los cuales se paga la tasa marginal de 35% subirían a 1,8 millones de pesos.

Eso devolvería progresividad a un impuesto que, además de las distorsiones mencionadas, tiene otros aspectos cuestionados. Entre ellos, varias de sus exenciones y la práctica de "pagos a cuenta" que adoptó el Gobierno, con el cobro de recargos (como el atado a la compra de dólares) que aplica incluso a quienes ni siquiera están alcanzados por el tributo.
UNA CARGA MÁS PESADA

Estimación del impuesto a las ganancias medido como porcentaje del salario bruto, para ingresos laborales que mantienen su

poder adquisitivo. Remuneraciones ajustadas según la inflación de cada año:





CONFORMACIÓN DEL INGRESO ANUAL





TASAS DESAJUSTADAS

Incidencia real efectiva del impuesto e incidencia bajo supuestos de ajustes según inflación. Trabajador soltero

jueves, 26 de marzo de 2015

La Argentina mantiene la mayor presión tributaria de su historia



El peso de los impuestos en la economía se ubica en el segundo lugar de la región, por debajo de Brasil. Ganancias se duplicó en los últimos cuatro años








Nadín Argañaraz, presidente de IARAF, analizó en InfobaeTV con Luis Novaresio el mercado de trabajo y la política impositiva


Nadín Argañaraz, presidente de IARAF, analizó en InfobaeTV con Luis Novaresio el mercado de trabajo y la política impositiva

En 2013, el país tuvo un nivel de presión tributaria de 31,2%, cuatro puntos por debajo del 35,7% de Brasil y por encima del resto de los países de América latina, según precisó un informe de la Cepal.

Se trata de los valores en materia impositiva más altos de la historia De acuerdo a este organismo dependiente de las Naciones Unidas, el año pasado la Argentina estaba ubicado en el primer lugar. Lejos de representar una mejoría real, la merma se debe a que se modificó en 2013 la base de cálculo del PBI en 2013. De mantenerse la misma medición que regía hasta el año pasado - y que corría desde 1993-, el nivel de presión tributaria hubiera trepado hasta el 40,1 por ciento, publicó hoy el diario La Nación.

Como es habitual desde la intervención del Indec, las estadísticas chocan con el discurso oficial. El 12 de marzo, la presidente Cristina Kirchner aseguró que el peso de los impuestos está "por debajo del nivel promedio de los países desarrollados", que se nuclean en la OCDE. Lo cierto es que los niveles de presión tributaria están apenas 3 puntos por debajo de esas naciones, con el 34,1 por ciento, y con una contraprestación de servicios públicos inferior en materia educativa, sanitaria e infraestructura.

El estudio de la Cepal concluye que América Latina, a diferencia de la OCDE, sostiene un perfil impositivo regresivo por el impacto de las exacciones indirectas, como el IVA, que aplican sin distinción a todo el público. Es decir, alcanza a todos, independientemente si el afectado vive en un asentamiento precario o en un barrio cerrado y exclusivo.

DESDE 1990, LA PRESIÓN TRIBUTARIA PASÓ DEL 12,4% A 31,2% EN 2013, SEGÚN LA NUEVO INDICADOR DEL PBI


Entre los segmentos que más perciben el incremento de los impuestos son las clases medias, a raíz del peso creciente del Impuesto a las Ganancias. A través de este mecanismo, desde 2010, la AFIP pasó de recaudar el 1,32% al 2,59% en 2014. Aumentó el doble en dicho período. El incremento se explica en parte porque desde 2013 no se actualiza la alícuota y el mínimo salarial para percibir el tributo.El Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf) calculó que los trabajadores en relación de dependencia sufren "una presión tributaria total muy superior al 50% de sus ingresos", si se consideran otros gravámenes directos, como bienes personales, el inmobiliario, y patentes. Y estimó que este año, con un nivel de inflación de 30 por ciento, un asalariado que paga Ganancias deberá obtener un aumento de hasta el 46% en su sueldo para no perder poder adquisitivo.




Aguinaldo petrolero y el Impuesto a las Ganancias





Mario Pilatti, economista candidato a diputado por el MPN, opina sobre la propuesta de Nanci Parrilli.

Privatizar fondos públicos provinciales mientras se es condescendiente con la desprolija apropiación de ingresos de los trabajadores a través de un Impuesto a las Ganancias cada vez más injusto, revela una dualidad que no tiene otra explicación que la sumisión política a intereses que están fuera de la Provincia del Neuquén.

La Diputada Nacional Nanci Parrilli, aspirante a una banca en la Legislatura de la Provincia del Neuquén, propone que parte de los fondos públicos provinciales, sean transferidos sin más a los bolsillos privados. Si bien no hay precisiones acerca de quiénes serían los receptores y mucho menos como se determinaría tal calidad (¿neuquinos nativos?, ¿o con tantos años de residencia?, ¿ocupados?, ¿desocupados?, ¿pobres?, ¿ricos?, ¿todos?….) esta idea ya recibió el pomposo nombre de “aguinaldo petrolero”.

Llama la atención que la propuesta provenga de una Diputada Nacional que tiene en la actualidad la oportunidad de efectuar un aporte mucho más sólido, ayudando a moderar el desquicio en que el estado nacional ha convertido el impuesto a las ganancias.

La discusión actual sobre el impuesto a las ganancias es muy pobre, ya que se centra en los mínimos no imponibles e ignora el hecho de que un trabajador de ingresos medios paga en Argentina la misma tasa de impuesto que una empresa multinacional, o que a consecuencia de los parches de los últimos años conviven en un mismo ámbito laboral personas que pagan cantidades importantes y otros que no pagan nada, mientras perciben los mismos niveles salariales.

A la Cámara de Diputados corresponde exclusivamente la iniciativa para legislar sobre impuestos (artículo 52º de la Constitución Nacional). Es decir que la Diputada se encuentra en el lugar preciso y en el momento preciso para efectuar un aporte sustancial. Claro que en este caso se trata de fondos nacionales, y en esta materia no encuentra que haya margen de acción. Ha sido parte en los últimos años de una inaceptable delegación de facultades del Congreso para que el Poder Ejecutivo Nacional modifique a su gusto, y por decreto, la normativa tributaria.

Las ínfulas legislativas, afectando recursos públicos, se las reserva para el futuro accionar en el ámbito provincial, descartando la posibilidad de que en Neuquén ejerza el gobierno su propia fuerza política, de manera de liberarse finalmente de la actual sumisión a una estructura que tiene un claro centro de Buenos Aires.

Pero ocurre además que la propuesta es de cuño absolutamente liberal: el estado provincial, que es el dueño de los recursos del subsuelo, debe dejar en manos privadas la asignación de una parte de la renta de los hidrocarburos que legalmente le pertenece, renunciando a su papel imprescindible de conductor de un proceso renovado de desarrollo.

Es una profesión de fe neoliberal, una profunda convicción respecto de la incapacidad del sector público de conducir el proceso de desarrollo. Es más escuela privada y menos escuela pública, es más seguridad privada y menos seguridad pública, y así. El mismo tipo de valoraciones que condujeron a la privatización de YPF y de los ferrocarriles, políticas actualmente en revisión. Es achicar el gasto público para aumentar el gasto privado, ignorando los desafíos en materia de servicios públicos e infraestructura necesarios para hacer factible un proceso de desarrollo armónico.

De allí que la propuesta de la actual Diputada Nacional haya originado críticas dentro de las propias filas del kirchnerismo: se trata de una visión noventista, en contradicción flagrante con los propios principios justicialistas.

Mario A. Pilatti

Candidato a Diputado Provincial por el Movimiento Popular Neuquino

Kicillof relativizó el Impuesto a las Ganancias: "Es un porcentaje mínimo"


El ministro de Economía rechazó a quienes lo califican como un "impuesto al salario" y aseguró: "Esa discusión ya fue. Es un porcentaje mínimo, es el primer decil el que lo paga".






El ministro de Economía, Axel Kicillof, se refirió hoy al cobro del Impuesto a las Ganancias y consideró que se trata de un gravamen progresivo, ya que "es un porcentaje mínimo" de trabajadores el que lo paga, y rechazó los reclamos por su eliminación.

"El Impuesto a las Ganancias es un impuesto que hay que defender porque es progresivo.Aunque haya algunos que lo atacan, que dicen que es un impuesto al salario, creo que esa discusión ya fue", sostuvo Kicillof en declaraciones a radio Metro y argumentó que "es un porcentaje mínimo, es el primer decil el que lo paga".

En ese sentido, se preguntó "si ese 8 por ciento está discutiendo un problema de alícuota o el impuesto entero", y aclaró que no considera necesario eliminarlo ni modificar el Mínimo no Imponible. "Si la cuestión es la tasa y la escala del impuesto, bueno, se escucharán propuestas y veremos, porque no es el Poder Ejecutivo el que tiene en su potestad modificarlo por decreto, es una discusión parlamentaria", explicó, en referencia al paro del próximo 31 de marzo convocado por gremios opositores.

Para el ministro, "se ha armado una especie de fetiche con el Impuesto a las Ganancias". "De los trabajadores registrados los que pagan impuesto son únicamente el 11% que más ganan; si se suma a los no registrados, el valor baja a 8 por ciento, ese 8 por ciento que más gana obviamente puede discutir si quisiera pagar nada o pagar menos, o no le gustan las escalas", destacó.

"Puede ser una preocupación pero los impuestos tienen una razón de ser, que es mantener el funcionamiento del Estado", justificó el funcionario, y agregó que "los que ven en esto la necesidad de hacer un paro están en ese 8% que más gana". "No es ni bueno ni malo pero no parece un reclamo universal de los trabajadores, es un problema de un subconjunto pequeño, menos del 10 por ciento de los argentinos; todas las discusiones son legitimas, simplemente lo quiero poner en su lugar al tema", señaló.

Acuerdo Citibank - buitres

Por otra parte, se refirió al acuerdo del Citibank con los fondos buitre, dijo que "hay un conflicto con el Citibank absolutamente buscado por ellos mismos" y subrayó: "Nosotros cuestionamos al Citibank porque para no tener problemas con Griesa o por alguna extorsión de los fondos buitredecide desistir de su apelación y dejar en la calle a los bonistas que confiaron en el Citibank, no los defiende más y hace un acuerdo con los fondos buitre que lo hacen para ver si pueden cobrar una barbaridad".

Al respecto, dijo que "lo que hace el Estado argentino es pedir a todas las entidades que regulan el accionar del Citibank que evalúen si esa actitud del Citibank es legal o ilegal en Argentina, porque el Citibank tiene una sucursal acá y se tiene que atener a las leyes argentinas; tampoco es cuestión de que una sucursal de un banco extranjero haga lo que quiera".

Inflación y pobreza

Consultado sobre las cifras de inflación, el ministro aseguró que "hubo una desaceleración muy fuerte" de los precios, y observó que "incluso el índice Congreso pasó de 6% a 1,48%". "Para mí, metodológicamente ese índice no existe, pero así y todo tuvieron que reconocer una desaceleración de 25%, es una desaceleración muy fuerte, sobre todo cuando mucha gente decía que había una espiral hiperinflacionaria", indicó.

"También hablaban de estanflación y la recesión tampoco se produjo, otra falla de diagnóstico y de pronóstico. Son declaraciones de algunos que se dicen consultores pero son de partidos políticos; nosotros trabajamos para eso, tomamos medidas y hoy tenemos un índice de precios que se ha reducido sustancialmente", agregó.

Por último, Kicillof aseguró que "es mentira" el crecimiento de la pobreza que alega la oposición, y dijo que a los candidatos les "falta franqueza" para decir qué piensan hacer con el país. "Es muy difícil decir que la pobreza ha crecido enormemente, para hacer una medición hay que tomar canastas a lo largo y a lo ancho del país; la oposición mide los precios como se le canta y dice 'hoy hay 300 pobres más', eso es mentira", sostuvo.

En ese contexto, señaló que el Gobierno hizo "un gran gasto social, que para nosotros es inversión y además tiene un efecto económico", y agregó que "en la oposición hay falta de franqueza; siento mucho olor a nostalgia de los 90', hay muchos de esos economistas que en los 90' estaban aplaudiendo de pie; si ellos creen que incluir jubilados, la asignación universal y el plan Progresar es gasto social y hay que eliminarlo, que lo digan; porque eso es lo que se necesita, saber qué piensan hacer con el país".

martes, 24 de marzo de 2015

Aseguran que las personas que pagan impuesto a las Ganancias deberían recibir un aumento del 46%

Según una consultora privada, este porcentaje posibilitaría que los trabajadores perciban una suba real del 30% en sus sueldos.








Los trabajadores alcanzados por el impuesto a las Ganancias deberían obtener un aumento salarial del 46% para alcanzar un incremento de bolsillo del 30%, si no se modifican las escalas de este gravamen, según un informe privado.


Así surge del estudio elaborado por el Instituto Argentino de Análisis Fiscal, difundido bajo el título: "Paritarias e Impuesto a las Ganancias: El efecto de no modificar los parámetros para los empleados alcanzados por el tributo".

Según la entidad, la falta de actualización de las escalas de Ganancias --uno de los principales reclamos de los sindicados que anunciaron un paro para el 31 de marzo-- hará que el aumento real de bolsillo se ubique en torno al 20%, lejos del 30% que negocian muchos gremios. "La falta de actualización de los parámetros provocara que todos los trabajadores alcanzados vean resignar hasta un 36% del incremento negociado", advierte el documento.

Agrega que "el decreto que fija los mínimos y deducciones vigentes en la actualidad (1242/2013), además de generar un sinnúmero de situaciones inequitativas, ha creado una profunda, nociva y creciente segmentación entre los trabajadores".

Así, quienes tenían una remuneración mensual bruta menor o igual a 15.000 pesos hasta agosto de 2013 han quedado desde ese momento excluidos del impuesto, cualquiera haya sido el aumento posterior de sus ingresos.

Por el contrario quienes percibían ingresos superiores a esa cifra han quedado presos de la falta de actualización de mínimos y, fundamentalmente, tramos de escala, lo que ha provocado que o no se paga el impuesto o se tribute al menos un 20% del ingreso neto (en el caso de que dicha situación se mantenga para el año 2015). "En esta última situación se encuentran aproximadamente 1,1 millones de empleados en relación de dependencia y también la totalidad de los trabajadores independientes que no se pueden adherir al monotributo, los que suman 0,8 millones de contribuyentes", señala.

Alerta que "si no hay modificaciones para el año en curso, y considerando un incremento salarial negociado en paritarias del 30%, los empleados alcanzados por el impuesto a las ganancias obtendrán un aumento de su sueldo de bolsillo sensiblemente menor".

sábado, 21 de marzo de 2015

Quedan solo tres días para solicitar la deducción de Ganancias



Los trabajadores en relación de dependencia que sufren retenciones tienen tiempo hasta el 31 de enero para solicitar el recupero de algunas percepciones

Crédito: Adrián Escandar


Restan solamente tres días para que se venza el plazo para que empleados en relación de dependencia puedan informar deducciones para el cierre anual del impuesto a las Ganancias.

Es que el 31 de enero finaliza el período para que se puedan detallar vínculos familiares, deducciones y percepciones referidas al 2014, con el fin de que los empleadores otorguen, si es que corresponde, un reintegro a favor de los empleados en sus respectivos sueldos en marzo de 2015.

El tributarista José Luis Ceteri explicó que hay dos maneras de llevar a cabo el trámite, según los ingresos. "Si uno no está informado sobre las posibles deducciones, pierde plata. El desconocimiento del empleador tiene un costo: pagar más impuestos", advirtió Ceteri en diálogo con NA.

Precisó que para poder presentar la actualización de la información hay dos modos posibles: el que se lleva a cabo online mediante la página web de la AFIP y el manual.

Para los empleados que tuvieron remuneraciones brutas mayores a 250 mil pesos en 2014 se debe concretar el trámite virtual, mientras que para aquellos que ganaron menos de ese monto, tienen que imprimir de ese sitio elformulario 572 y completarlo, para luego presentarlo ante el organismo dirigido por Ricardo Echegaray.

"Todos aquellos que trabajen en relación de dependencia y en 2013, durante los ocho primeros meses, cobraron 15 mil pesos brutos, van a estar afectados por el impuesto", señaló el contador.

Indicó que las deducciones permitidas son cuotas de prepagas, donaciones a entidades exentas por la AFIP, intereses abonados por préstamos hipotecarios, gastos de sepelios, sueldos y cargas sociales por personal doméstico, seguro de vida del empleado, aportes a sociedades de garantía recíproca, gastos de movilidad, viáticos de los autos de viajantes de comercio y pagos de atención médica del empleado y familia.

Además, señaló que antes del próximo 31 se debe informar sobre el impuesto del 35% por viajes y compras con tarjetas de crédito y débito en el exterior, el 20% de recargo por compra de dólares y el 34% del Impuesto al Cheque por depósitos durante el 2014.

"Una vez que el empleador recibió toda la información con la actualización, tiene que recalcular y reliquidar el impuesto anual y, si corresponde, reintegrar al empleado lo retenido, que será abonado con el sueldo correspondiente a febrero", subrayó.

Ceteri recordó que "hay empleados que en función de lo que ganaron el año pasado, quedan obligados a presentardeclaraciones juradas de bienes personales independientemente de pagar Ganancias".

Impuestos a las Ganancias Internacional: Tabaré Vázquez propone al Congreso un proyecto para reducir el Impuesto a la Renta



Con esta medida, el presidente uruguayo intenta introducir ajustes en el Impuesto a la Renta de las Personas Físicas (IRPF). Cerca de 65.000 trabajadores dejarían recibir percepciones sobre sus salarios

Crédito: Presidencia de Uruguay

El presidente uruguayo Tabaré Vázquez sigue presentando nuevas medidas que marcarán el pulso de su segunda gestión. Un comunicado oficial de la presidencia de Uruguay revela que el Poder Ejecutivo envió al Parlamento un proyecto de ley a través del cual se busca introducir ajustes en la liquidación del Impuesto a la Renta de las Personas Físicas (IRPF), "en la categoría Renta del Trabajo, en lo que refiere a las retribuciones de aguinaldo y al salario vacacional".

Esta medida, que busca beneficiar a 133.000 trabajadores, también propone generalizar la aplicación del Impuesto de Primaria. Además, 65.000 trabajadores dejarían de pagar el impuesto.

Con esta reducción del IRPF, el Ejecutivo intenta mitigar el impacto económico sobre las partidas de salario vacacional y aguinaldo que reciben los trabajadores como parte de sus remuneraciones.

Entre las principales modificaciones del IRPF se destacan la opción a tributar por núcleo familiar, incremento del mínimo no imponible y ampliación de deducibles.

Por su parte, el proyecto de ley propone la generalización de la aplicación del Impuesto Anual de Enseñanza Primaria a través de la inclusión de los inmuebles rurales en las hipótesis de incidencia de dicho tributo.

“Hay trabajadores que pagan impuesto a las ganancias y viven en villas”



El dirigente gremial de Peajes Federico Sánchez ejemplificó la situación generada por ese tributo en los empleados asalariados y aseguró que el razonamiento empleado por el gobierno nacional en su defensa es “engañoso”









Para Sanchez, secretario adjunto del Sindicato de Trabajadores de Peajes (Sutpa) el “razonamiento” esgrimido por el gobierno nacional respecto del impuesto a las ganancias, que pagan los empleados en relación de dependencia con salarios mayores a 15 mil pesos, es “engañoso”.

“Durante varios años, en especial desde el 2011, ha primado en el gobierno nacional es un razonamiento por el cual la redistribución de la riqueza debe darse de manera endógena entre los empleados asalariados. Esto es que los mismos empleados a los que les ha ido bien y han accedido a un salario, que no es para tirar manteca al techo pero están bien, soporten con sus impuestos las jubilaciones, la asignación universal, etc. Ese razonamiento es engañoso” explicó Sanchez al espacio radial de InfoBAN en FM Estación Tigre 93.5.

El dirigente gremial ejemplificó que en el Sutpa “tenemos afiliados, bordeadores, pinchapapeles, que pagan impuesto a las ganancias y viven en villas de emergencia. La perversidad de cómo se ha desvirtuado la cuarta categoría (de ganancias), y devenido en algo regresivo, determina que es el mismo Estado argentino el que termina cercenando a jóvenes el acceso a la vivienda” afirmó.

En ese sentido, remarcó que “el impuesto no diferencia, concibe salarios nominales, entonces da lo mismo un docente que trabaja tres turnos en una zona rural, que el gerente de una multinacional”.

Sanchez es un joven gremialista de 33 años y 8 de experiencia en el Sindicato de Peajes, donde secunda a Facundo Moyano. Hasta febrero pasado fue además la cabeza de la regional zona norte de la CGT, donde lideró el proceso de normalización logrado hace poco más de un año, puesto del cual se alejó por “diferencias internas”.

“Como peronistas que somos creemos que la organización vence al tiempo. Al ver que cierto trabajo y agenda se veían estancados, creo hay que priorizar el beneficio de los compañeros, saber cuándo hay que dar un paso al costado para que la institución se preserve y continúe con su trabajo” explicó sobre su alejamiento.

Al respecto aseguró que “me llevo un excelente recuerdo de la CGT zona norte; quedan ahí compañeros excelentes que no dudo que van a estar a la altura para continuar el trabajo que veníamos desarrollando”.

Finalmente, Sanchez recordó el nacimiento del Sutba. “A principios de los 90 cuando empiezan las concesiones viales en el país, y en la provincia, éramos una actividad vilipendiada, precarizada, con contratos basura, salarios de hambre, agencias de trabajo. Por el 2005 se plantea la herramienta y la posibilidad de tener un sindicato propio de la actividad. El Sutba se funda el 14 de junio de 2006 y empezamos a hacer un trabajo que hoy vemos que está consolidado y con muchos desafíos por delante” contó.

“Más allá de las conquistas salariales y de condiciones de trabajo, lo que hemos generado con Facundo a la cabeza es lograr una identidad y un sentido de pertenencia del trabajador de peaje” definió.

miércoles, 18 de marzo de 2015

Fuerte reclamo de bancarios por la quita del impuesto a las Ganancias


Cuando faltan pocos días para que venza el último acuerdo de pagos a cuenta, pactado en enero entre las cámara del sector y los trabajadores, los bancarios se preparan para discutir en paritarias. “Estamos esperando que el ministerio de Trabajo nos convoque en estos días para sentarnos en la mesa de negociación”, afirmó a AIM el secretario Adjunto de la Asociación Bancaria de Paraná, Augusto Gervasoni, quien señaló que la modificación de Ganancias o la elevación de las escalas del mínimo no imponible del tributo son un reclamo del sector.




Bancarios esperan la convocatoria del ministerio de Trabajo.

En diálogo con esta Agencia, Gervasoni comentó: “esperamos que sea una buena negociación, sabemos que este será un año complicado, ya que está atravesado por la situación política electoral, pero los trabajadores no podemos inmiscuirnos en esas discusiones sin tener en claro que estamos en defensa del salario, de las condiciones laborales y del sostenimiento de los puestos de trabajo”.

Además, el secretario adelantó que “aunque en nuestro gremio esperamos la propuesta de la patronal para comenzar la discusión, lo que evaluaremos es la pérdida del poder adquisitivo de los salarios durante 2014, el impuesto a las Ganancias y la inflación real del supermercado, que no es la que dice el Indec o la oposición”.

Ganancias, una dura lucha
La modificación de Ganancias o la elevación de las escalas del mínimo no imponible del tributo son un reclamo de los bancarios, pero que en la actualidad, unifica al sindicalismo. Sobre este tema, el sindicalista consideró que se trata de “una de las peleas principales para saber quién se hará cargo del impuesto a las Ganancias, porque en el caso de que el gobierno no resuelva subir el mínimo no imponible, cada banco deberá hacerse cargo de lo que les están cobrando a los empleados. En el caso de los jubilados provinciales es la misma pelea pero es el gobierno el que tiene que hacerse cargo porque su patrón es la Caja de Jubilaciones”.

Al respecto, Gervasoni remarcó que “desde 2010 a la fecha hemos realizado varias presentaciones en contra de este impuesto, porque creemos que es al trabajo y no debe existir”, y sentenció que “sobre esas discusiones realizamos una serie de trabajos sobre una reforma impositiva, que es lo que estamos reclamando al gobierno nacional. Creemos que tiene que rever la situación de los trabajadores en su totalidad”.

Gervasoni consideró “importante” la pérdida del poder adquisitivo del año pasado, ya que “fue muy superior a la negociación paritaria y nosotros hemos podido lograr alguna suma fija que permitía compensar sólo parte de la perdida. Creo que todos los trabajadores hemos perdido poder adquisitivo el año pasado por lo que fue el valor de la inflación”.